La contracción del empleo manufacturero en México suma 39 meses consecutivos de caída interanual, según los datos del Inegi.
El sector industrial de México enfrenta una prolongada tormenta que debilita sus bases laborales de forma alarmante. Durante mayo de 2026, el empleo manufacturero en México prolongó su lento pero constante retroceso. Las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestran una contracción mensual de 0.1%. Además, el indicador sufrió una preocupante caída interanual del 2.1%.
Con este resultado, la variable acumuló ya 39 meses consecutivos de retrocesos interanuales. Por consiguiente, la industria se ubica hoy en un nivel similar al registrado en el año 2020. Aquel periodo representó el peor momento de la crisis por la pandemia de Covid-19.
El empleo manufacturero toca fondo
De acuerdo con la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), el índice de personal ocupado descendió a 97.9 puntos. Esta cifra se acerca peligrosamente a las 97.4 unidades reportadas en mayo de 2020. En ese entonces, las medidas de confinamiento absoluto paralizaron las actividades productivas.
No obstante, el escenario actual muestra un desgaste diferente. No se trata de un choque repentino por cuestiones de emergencia sanitaria. Por el contrario, la nómina del sector acumula una pérdida de 6.4% desde su último pico en diciembre de 2022. Esto evidencia un deterioro progresivo que parece no tener un final cercano en el corto plazo.
Factores detrás de la crisis laboral
Durante la crisis financiera de 2008, el sector experimentó un fuerte colapso. Sin embargo, aquella racha negativa duró solo 19 meses en total. La crisis actual ya duplicó ese tiempo de contracción. A diferencia del pasado, la debilidad presente no responde a una recesión económica generalizada del país.
En cambio, la pérdida de puestos de trabajo se vincula directamente con la baja constante de la inversión fija bruta. Asimismo, la persistente incertidumbre por las reformas constitucionales frena los proyectos de expansión corporativa. Los cambios en las políticas comerciales de Estados Unidos también generan mucha cautela entre los inversionistas locales.
Ramas afectadas por la pérdida de empleo manufacturero
El impacto negativo se extiende de manera casi generalizada en el territorio nacional. En mayo, se registraron caídas interanuales en 20 de las 21 ramas monitoreadas por el Inegi. Los sectores de fabricación de muebles, prendas de vestir y productos textiles encabezan el retroceso de personal.
Incluso el sector clave de equipo de transporte sufrió una reducción del 4.5% en su plantilla laboral. Por otro lado, la única excepción positiva fue la fabricación de equipo de computación y componentes electrónicos. Dicha rama creció un 3.2% debido al auge global de la inteligencia artificial. Las exportaciones tecnológicas hacia el mercado estadounidense impulsaron fuertemente estas contrataciones.
El contraste de la tecnología y el empleo formal
En términos acumulados, el empleo manufacturero cayó 2.4% anual entre enero y mayo de 2026. Este porcentaje prácticamente duplica la caída registrada en el mismo periodo del año anterior. Por lo tanto, la recuperación de las plazas perdidas representa un desafío mayúsculo para la economía mexicana.
La industria de la transformación es el principal motor de afiliación formal ante el IMSS. Al cierre de mayo, el sector registró cinco millones 920,138 trabajadores asegurados. A pesar de su enorme peso, la cifra es menor en 86,159 puestos en comparación con el año pasado. El reto para los próximos meses será revertir esta tendencia de desgaste estructural.
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