Cancún, Quintana Roo.— En entrevista exclusiva para Agenda QR con el periodista Miguel Aquino, el Lic. Ramsés Pech, analista en economía y asesor de la industria energética, abordó temas cruciales para la economía mexicana. La reciente caída del 12% en remesas y la inminente crisis del gas preocupan a las familias. Pech destacó que ambas situaciones impactan directamente el bolsillo de los mexicanos.
Remesas: incertidumbre y nuevos impuestos
Las remesas, dinero enviado por connacionales desde el extranjero, sufrieron una significativa reducción. Este descenso del 12% se atribuye a la incertidumbre en Estados Unidos. Las redadas migratorias están afectando el envío de dinero. Una menor cantidad de personas envía dinero.
Para 2026, la situación podría agravarse. Una propuesta de impuesto del 3.5% sobre las remesas está en discusión en EE. UU. Esto afectaría gravemente a mexicanos sin papeles. Muchos residentes también verían disminuidos sus envíos. La incertidumbre por deportaciones masivas incide. Las remesas mexicanas están bajo presión.
Ramsés Pech aclaró un punto fundamental. Las remesas no forman parte del Producto Interno Bruto (PIB). Son, en cambio, divisas. Una menor entrada de dólares afecta las reservas del país. Esto complica mantener estable el tipo de cambio.
Impacto en Quintana Roo y oportunidad turística
Quintana Roo, aunque recibe una menor cantidad de remesas (poco más de 395 millones de dólares en 2024), depende mucho del turismo. Pech identificó una gran oportunidad para el estado. El turismo estadounidense está disminuyendo entre un 4% y 7%. Se espera una caída de entre 15% y 20%.
Aquellos viajeros que antes iban a EE. UU. buscarán nuevos destinos. Quintana Roo podría volverse muy atractivo este verano. Las dificultades para obtener visas y la incertidumbre en la frontera son factores. El estado no recibe la mayor cantidad de visas, pero sí mucho turismo. El Banco de México reporta un incremento en el gasto turístico. Esta es una ventana para las remesas mexicanas indirectas a través del turismo.
La crisis del gas licuado de petróleo
Otro tema crítico es la crisis del gas licuado de petróleo (GLP). Los gaseros reportan un rezago importante. Urge un incremento de más de 4 pesos en el precio. Los precios están congelados desde octubre de 2024. Los costos de insumos, sin embargo, siguen subiendo.
Quintana Roo es una entidad con alta demanda de GLP. Más del 80% del consumo doméstico depende de él. El 70% del gas que se consume en México es importado. Solo el 30% lo producen las refinerías. El transporte en ruedas, que genera el 80% al 90% del traslado, encarece el producto. Si no se aprueba el incremento, hay riesgo de desabasto. Esto afectaría la inflación y la economía familiar.
Existe preocupación por el huachicoleo de gas. Este problema, similar al de los combustibles, genera riesgos. Pech advirtió sobre el peligro del autoabastecimiento. La gente podría cargar tanques pequeños en centros de distribución. Esto aumenta el riesgo de accidentes. La seguridad civil debe establecer programas preventivos. Las remesas mexicanas y el gas son temas económicos vitales.









