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Ayuntamiento de Lázaro Cárdenas recorta salarios de empleados a la mitad

Las oficinas de la Tesorería centralizaron las notificaciones del recorte de sueldos en Kantunilkín

Por Agenda QR

Lázaro Cárdenas, QR. La administración municipal de la demarcación quintanarroense determinó implementar un severo plan de austeridad que afecta de forma directa las percepciones de sus colaboradores operativos; por lo tanto, las autoridades de la localidad impusieron una disminución salarial del cincuenta por ciento bajo el argumento de enfrentar una severa insuficiencia presupuestal. La medida restrictiva, promovida bajo el mandato del edil Nivardo Mena Villanueva, tendrá una vigencia inicial de treinta días naturales; asimismo, los trabajadores afectados denunciaron que las jefaturas de departamento los condicionaron a firmar dicho ajuste o abandonar sus puestos laborales de manera inmediata.

Afectaciones al salario del personal

Los testimonios recabados entre los empleados damnificados revelan que las reuniones informativas se llevaron a cabo de forma restrictiva en las oficinas de la Tesorería municipal. Los coordinadores de área manifestaron que aquellos colaboradores inconformes con la nueva disposición económica contaban con la libertad de presentar su renuncia voluntaria; en consecuencia, el malestar se extendió entre el personal de confianza y los prestadores de servicios eventuales, quienes calificaron la estrategia administrativa como un atentado directo contra el sustento familiar de las clases trabajadoras de la demarcación.

Causas de la crisis financiera

La justificación oficial esgrimida por los funcionarios municipales refiere un recorte presupuestario por parte de la Federación que asciende a la cantidad de siete millones de pesos. Dichos fondos federales estaban etiquetados originalmente para el pago de diversas prestaciones locales; mientras tanto, los operarios del departamento de servicios públicos, cuyos salarios oscilan habitualmente entre los tres mil y cuatro mil pesos quincenales, advierten que subsistir con la mitad de esos recursos resulta inviable en el contexto económico de Kantunilkín y sus comunidades.

De esta forma, el clima laboral dentro del ayuntamiento se mantiene bajo una tensa calma debido al temor generalizado a sufrir represalias laborales o despidos injustificados. Los denunciantes externaron que, a pesar de las evidentes irregularidades normativas que representa esta reducción de percepciones, la necesidad económica impedirá la presentación de demandas formales, dejando en la indefensión a decenas de familias que dependen exclusivamente de la nómina de Kantunilkín para cubrir sus necesidades básicas.

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