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Quintana Roo se ubica en el sexto lugar nacional por muertes en hechos de tránsito

Las estadísticas de salud registran un incremento sostenido en la tasa de siniestros viales mortales en los principales polos urbanos.

Por Agenda QR

El estado de Quintana Roo se posicionó en el sexto lugar nacional con mayor índice de defunciones derivadas de incidentes viales. De acuerdo con los indicadores más recientes del sector salud y de movilidad, la entidad registró una tasa elevada de percances fatales concentrada principalmente en los municipios de Benito Juárez, Solidaridad y Othón P. Blanco. El acelerado crecimiento demográfico, la dispersión urbana y el incremento en la densidad del parque vehicular figuran entre los principales factores de riesgo asociados a esta problemática.

Por consiguiente, especialistas en seguridad vial y autoridades estatales han advertido sobre la necesidad de reforzar las políticas de prevención y la infraestructura de protección peatonal en la región.

Factores de riesgo y vulnerabilidad en la movilidad urbana

Los registros estadísticos revelan que un alto porcentaje de las víctimas mortales corresponde a usuarios vulnerables de la vía pública, particularmente motociclistas, peatones y ciclistas. Entre las causas predominantes destacan el exceso de velocidad en tramos interurbanos, el consumo de alcohol al volante y la falta de equipo de protección adecuado.

Asimismo, las avenidas principales y los accesos a los corredores turísticos han mostrado una alta concentración de eventos críticos, lo que demanda una revisión técnica del diseño geométrico de vialidades y de la sincronización de cruces semafóricos para pacificar el tránsito en zonas escolares y habitacionales.

Exigencia de medidas preventivas y aplicación de la ley

Frente a la incidencia de siniestros, diversos colectivos ciudadanos y organizaciones médicas han insistido en acelerar la armonización del marco legal local con la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial. Por esta razón, se plantea como una prioridad fortalecer los operativos de alcoholimetría, implementar límites de velocidad más estrictos y consolidar auditorías viales permanentes.

Finalmente, el sector gubernamental y la sociedad civil coinciden en que la reducción de las cifras de mortalidad dependerá de combinar la cultura vial con un sistema de transporte público eficiente y seguro.

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