La sobreexposición a pantallas retrasa el desarrollo cerebral en niños, reduciendo un 50% la madurez de la corteza prefrontal, según estudios. En una entrevista exclusiva de Agenda QR con el periodista Javier Vite, Dana López, licenciada en educación con posgrado en manejo de grupos, alertó que las pantallas afectan el aprendizaje en aulas mexicanas. Los niños, absorbidos por tabletas y celulares, pierden concentración y habilidades de resolución de problemas. La dependencia de dispositivos requiere supervisión para fomentar un desarrollo sano.
Crisis de atención escolar
Dana López, especialista en manejo de grupos, explicó que los niños llegan a clases agotados y sin interés por aprender. Reunida con maestras, observó que el 90% de la motivación debe provenir de los alumnos, pero las pantallas la inhiben. Por consiguiente, los estudiantes no procesan los contenidos ni escuchan a los docentes. Las pantallas afectan el aprendizaje al generar gratificación instantánea, lo que reduce la capacidad de atención y el rendimiento escolar en México.
Impacto en el desarrollo cerebral
Estudios citados por López muestran que la corteza prefrontal, clave para la atención y resolución de problemas, madura con estímulos naturales como luz y movimiento. Sin embargo, las pantallas alteran este proceso, dejando la corteza de niños de 10 años con un desarrollo similar al de 5 años, un retraso del 50%. López señaló que los casos de déficit de atención han aumentado, afectando a la mayoría de los estudiantes. Así, el mal uso de dispositivos impide el desarrollo de habilidades esenciales.
Pantallas afectan el aprendizaje
El uso excesivo de pantallas afectan el aprendizaje, ya que los niños prefieren tabletas a juegos al aire libre. López destacó que los alumnos no generan imágenes mentales al leer, lo que reduce la comprensión lectora. Además, la dependencia de herramientas como Google o ChatGPT limita la resolución de problemas. Por lo tanto, padres y escuelas deben supervisar el uso de pantallas para fomentar la concentración y restaurar habilidades clave para el aprendizaje en el aula.
Responsabilidad compartida
López subrayó que los padres contribuyen al problema al usar pantallas como distracción, generando una “falsa comodidad” que inhibe la tolerancia a la frustración. En consecuencia, los niños no desarrollan concentración ni habilidades sociales, impactando su aprendizaje. La solución radica en limitar los dispositivos, promover actividades al aire libre y estimular el desarrollo cerebral con experiencias naturales, asegurando un rendimiento académico sólido en las escuelas mexicanas.









