Los operativos vehiculares de ICE quedan suspendidos por orden del DHS luego de la muerte violenta de dos migrantes la semana pasada.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) ha ordenado al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas que suspenda, de manera inmediata y en gran medida, las detenciones de tránsito realizadas por oficiales de deportación. Esta drástica decisión surge como consecuencia directa de dos tiroteos fatales ocurridos la semana pasada en Maine y Texas. En dichos incidentes, lamentablemente perdieron la vida un ciudadano colombiano y el migrante mexicano Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años.
De acuerdo con cadenas internacionales como CNN, los agentes migratorios recibieron instrucciones precisas para abstenerse de realizar estas acciones de control en las vías públicas. Por consiguiente, la medida representa una reversión significativa en las tácticas de campo aplicadas recientemente por la agencia. La noticia ha generado un profundo debate sobre los protocolos de fuerza, debido a que las comunidades fronterizas y las organizaciones civiles exigen justicia inmediata.
Detalles del trágico incidente en Houston
Lorenzo Salgado, quien residía en Houston desde hace más de tres décadas, lideraba una pequeña y exitosa empresa de construcción local. El pasado 7 de julio de 2026, el connacional fue abatido por un agente federal durante una polémica movilización en las calles tejanas. Según el reporte preliminar emitido por el DHS, el conductor presuntamente intentó embestir a los oficiales con su vehículo particular antes de los disparos.
Sin embargo, la oficina del forense del condado de Harris contradijo esta versión al determinar que la muerte fue un homicidio por disparo directo al torso. Además, diversos videos obtenidos por la Liga Unida de Ciudadanos Latinoamericanos (LULAC) muestran una realidad bastante diferente. En las imágenes se observa que los agentes federales persiguieron al civil en camionetas sin placas ni distintivos oficiales obligatorios.
Familias exigen el fin de los operativos vehiculares de ICE
Por su parte, los familiares de las víctimas han manifestado un rechazo absoluto ante las declaraciones de las autoridades estadounidenses. Su hijo, Ronaldo Salgado, denunció públicamente que su padre simplemente tenía miedo de ser víctima de un asalto violento. Él recordó con profunda tristeza que, años atrás, la delincuencia ya le había hurtado su camioneta de trabajo en la misma zona.
“Él era un hombre honesto y trabajador, no representaba una amenaza para nadie”, declaró con firmeza durante una vigilia comunitaria efectuada en Houston. Por esta razón, la comunidad hispana exige que se investigue a fondo el uso excesivo de la fuerza y el presunto encubrimiento institucional. Asimismo, diversos activistas señalan que la suspensión total de los operativos vehiculares de ICE es una medida necesaria pero tardía.
Falta de transparencia en las acciones del gobierno
Por otro lado, un migrante de origen colombiano también perdió la vida en circunstancias similares durante los mismos días de tensión operativa. Aunque las autoridades migratorias aún no han revelado su identidad completa, medios locales confirmaron que se trataba de un obrero que viajaba con Salgado. Junto a ellos se encontraban otros dos compañeros de trabajo, quienes atestiguaron el despliegue del personal federal en el área.
La congresista demócrata Sylvia García alzó la voz firmemente y señaló que ninguno de los ocupantes del coche era el objetivo principal de la investigación. Por lo tanto, ella criticó severamente que el personal actuara sin portar cámaras corporales y utilizando vehículos sin logotipos de la corporación. Esta alarmante falta de transparencia justifica plenamente el freno temporal a los polémicos operativos vehiculares de ICE.
Impacto de la cancelación de los operativos vehiculares de ICE
Finalmente, los defensores de los derechos humanos esperan que esta restricción se mantenga vigente de forma permanente para evitar futuras tragedias. Mientras tanto, las investigaciones en los estados de Texas y Maine continúan bajo el escrutinio de organismos nacionales e internacionales. La opinión pública permanece alerta ante las resoluciones judiciales que definan el futuro de la seguridad fronteriza en la Unión Americana.








