México se encuentra al borde de un sistema de vigilancia masiva. En entrevista exclusiva con Agenda QR, la abogada Francia Pietrasanta, de Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D), advierte sobre las implicaciones de un paquete de reformas legislativas. Estas leyes interconectan bases de datos y obligan la inclusión de información biométrica en la nueva CURP biométrica, lo que representa una grave amenaza a la privacidad y otros derechos humanos en el ámbito digital.
Una interconexión de datos sin precedentes
Francia Pietrasanta explicó que las reformas legislativas aprobadas por el Senado ponen en riesgo la privacidad de los ciudadanos. La nueva CURP, por ejemplo, será obligatoria e incluirá huellas dactilares y fotografías, considerándose datos biométricos sensibles. Lo más alarmante es la posibilidad de interconectar sin límites bases de datos fiscales, bancarios, médicos y civiles, centralizando toda la información personal en un solo lugar.
Anteriormente, las bases de datos de diferentes entidades privadas y públicas estaban aisladas, resguardadas por sus propias finalidades. Ahora, al estar toda la información concentrada, se incrementa exponencialmente el riesgo de mal uso o de que caiga en manos equivocadas. Esto recuerda peligrosamente el caso del programa Pegasus, donde se distribuyó información sensible de muchas personas. La Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) ha expresado su preocupación por esta vulnerabilidad en el ámbito digital.
Riesgos de discriminación y desprotección
La abogada de R3D subraya el peligro que representa la centralización de datos sensibles en la nueva CURP biométrica. Una fotografía puede revelar nuestras características físicas, mientras que la geolocalización puede mostrar nuestra ubicación en tiempo real y los lugares que frecuentamos. Asimismo, la información financiera podría estar disponible, cayendo en manos equivocadas. Este conjunto de datos permite crear perfiles detallados que podrían ser utilizados en nuestra contra para negarnos el acceso a un servicio público, como el IMSS, o determinar nuestra “aptitud” para un crédito.
Estos modelos, que analizarán la información con inteligencia artificial, a menudo tienen errores, sesgos y pueden discriminar. La ausencia de un Instituto Nacional de Transparencia o una Suprema Corte imparcial, sumado al control del poder judicial a partir de septiembre, deja a los ciudadanos sin un contrapeso efectivo para defender su privacidad. Además, la historia demuestra que las bases de datos se venden en el mercado negro, como ocurrió con el registro de usuarios de telefonía durante el gobierno de Felipe Calderón. Este escenario expone a los mexicanos a riesgos de inseguridad y vigilancia sin precedentes en el entorno digital.
Llamado a la resistencia ciudadana
Francia Pietrasanta reconoce que la oposición en el Congreso está disminuida y que las voces de organizaciones como R3D no fueron escuchadas. Sin embargo, hace un llamado a la resistencia ciudadana. Aunque la aprobación de estas leyes parece inminente, la abogada sugiere manifestar inconformidad en cualquier plataforma disponible. Además, una vez aprobadas, la estrategia debe centrarse en la resistencia legal, incluyendo la presentación masiva de amparos. Aunque el poder judicial pueda estar “cooptado”, la demanda colectiva y social es crucial para generar cambios.
Asimismo, Pietrasanta recomienda a los ciudadanos implementar técnicas para mantener su privacidad digital lo más protegida posible. R3D y otras organizaciones publicarán guías para ayudar a la población a resguardar sus datos con la nueva CURP biométrica. La abogada advierte que este “rompecabezas de leyes” crea un sistema de vigilancia masiva que el partido en el poder, paradójicamente, criticaba en el pasado. Se construyó “poco a poco y finalmente ahora que regresaron de su receso, aplicaron la de ahora sí nos toca”.









