La justicia estadounidense busca sancionar con prisión perpetua las actividades de narcotráfico a familiares de líder de Cárteles Unidos
Washington, EUA. El Departamento de Justicia estadounidense formalizó cargos criminales contra dos mandos de una red delictiva de Michoacán, vinculándolos directamente con el tráfico internacional de sustancias sintéticas y tácticas de alta peligrosidad. Los señalados son Juan José Farías Mendoza, apodado “Juanjo”, de 31 años, e Israel Vega Farías, conocido como “Papo”, de 37 años, identificados como descendientes directos de Juan José Farías Álvarez, alias “El Abuelo”, jefe máximo de la organización delictiva. El expediente judicial expone que la administración del presidente Donald Trump ha catalogado formalmente a esta facción criminal bajo el estatus legal de organización terrorista.
Two High Ranking Members of the United Cartels Charged with Drug Trafficking, Providing Material Support to a Foreign Terrorist Organization, and Firearms Offenses As Part of Homeland Security Task Force (HSTF) Initiative
— Criminal Division (@DOJCrimDiv) July 2, 2026
“Juan Jose Farias Mendoza and Israel Vega Farias are… pic.twitter.com/mYfHvE4ivh
Cargos por narcotráfico
Las pesquisas de las agencias de seguridad norteamericanas detallan que, en un periodo que abarca desde junio de 2021 hasta junio de 2025, ambos sujetos coordinaron la manufactura de metanfetamina a gran escala. Las actividades se ejecutaban bajo la supervisión directa de la jefatura de la agrupación, logrando establecer redes logísticas de distribución en territorios de Texas, Georgia, Missouri, California, Colorado e Illinois. Asimismo, los reportes oficiales indican que los alcances comerciales de la estructura ilegal se extendieron de manera exitosa hacia diversos mercados clandestinos en Europa y Australia.
Armamento e implicaciones
El pliego acusatorio también contempla sanciones severas por el almacenamiento ilegal de ametralladoras, armamento exclusivo y diversos artefactos de destrucción masiva que eran empleados para sostener sus operaciones delictivas territoriales. Por consiguiente, si las corporaciones policiales logran la captura de los fugitivos y los presentan ante tribunales competentes, los imputados se enfrentarían de forma ineludible a una sentencia máxima de cadena perpetua; de esta forma, las autoridades fiscales norteamericanas buscan debilitar la estructura financiera y operativa de este grupo michoacano.









