Bibi, la hija de Freddie Mercury, pasó sus últimos años documentando la relación íntima que mantuvo con el astro del rock
El mundo del espectáculo y los seguidores de Queen han recibido con tristeza la noticia del deceso de Bibi, quien fuera identificada recientemente como la descendiente oculta del legendario cantante Freddie Mercury. A la edad de 48 años, la mujer perdió la vida a causa de un cordoma, un padecimiento oncológico poco común que afecta la columna vertebral; por consiguiente, su esposo Thomas confirmó al medio británico Daily Mail que ella partió de manera pacífica tras una prolongada lucha. Según los informes familiares, crearon sus restos y sus cenizas se esparcieron sobre la cordillera de los Alpes, dejando atrás a dos pequeños de apenas nueve y siete años de edad. Este evento cierra un capítulo de misterio sobre la hija de Freddie Mercury, cuya identidad permaneció resguardada por décadas.
I knew from the start that she didn't have long. I was sworn to secrecy – because 'it's about my dad, not about me.' Now that #FreddieMercury's daughter has lost her life to cancer, it can be told. #Queen #LoveFreddieBook https://t.co/bWOnhJcXLy
— Lesley-Ann Jones (@LAJwriter) January 15, 2026
Revelaciones de un vínculo secreto
La biografía de esta mujer salió a la luz pública apenas en septiembre pasado, cuando la escritora Lesley-Ann Jones publicó el volumen titulado Love, Freddie. En dicho texto, se narra que el vocalista de Queen se refería a ella cariñosamente como su tesoro y que mantuvo un lazo afectivo inquebrantable hasta su muerte en 1991. Asimismo, la autora sostiene que piezas musicales icónicas como Bijou fueron compuestas pensando específicamente en ella. A pesar de la relevancia de su progenitor, la hija de Freddie optó por el anonimato para proteger su prestigio como profesional de la medicina, evitando que el escrutinio mediático interfiriera con la ética y privacidad que exigía su carrera científica.
Legado y memorias del rock
La historia de su origen se remonta a 1976, producto de una relación fugaz entre el músico y la esposa de un allegado, manteniendo el secreto bajo llave durante más de treinta años. Entre sus pertenencias más valiosas, la hija de Freddie Mercury custodiaba 17 tomos de diarios personales que el artista le heredó antes de fallecer, además de objetos simbólicos como un globo terráqueo para monitorear las giras mundiales de la banda. No obstante, su vida no estuvo exenta de conflictos legales, ya que Mary Austin, antigua pareja del cantante, manifestó dudas públicas sobre su parentesco e intentó bloquear la difusión de estas memorias. Sin embargo, Bibi dedicó sus últimos años a trabajar con Jones para asegurar que su verdad fuera finalmente conocida.
Último viaje y lucha médica
Durante cuatro años, la paciente se sometió a diversos tratamientos de vanguardia en múltiples países para frenar el avance del cordoma, logrando periodos temporales de recuperación. Antes de iniciar su fase final de quimioterapia en 2025, la hija de Freddie realizó una expedición familiar por Sudamérica, cumpliendo el deseo de visitar las emblemáticas ruinas de Machu Picchu en Perú. De esta forma, su fallecimiento no solo representa una pérdida para sus seres queridos, sino que desvela una faceta paternal y profundamente humana de Mercury que la historia oficial había ignorado. Asimismo, el testimonio de su vida queda plasmado como un relato de valentía frente a la enfermedad y de lealtad hacia un secreto familiar que definió su existencia.









