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Maquinaria pesada en Playa Delfines enciende alarmas por riesgos en zona de anidación de tortugas

Telxius y América Móvil instalan el cable submarino Tikal/AMX-3 entre denuncias ciudadanas por la falta de información y la ausencia de supervisión ambiental

Por Agenda QR

La ejecución de obras de infraestructura digital en la Zona Hotelera de Cancún generó una ola de inquietud entre ciudadanos y grupos ecologistas. Durante el fin de semana, la presencia de retroexcavadoras y equipo pesado sobre la arena de Playa Delfines —una de las ventanas al mar más icónicas de la ciudad y declarada Área de Protección de Flora y Fauna— encendió las alarmas por su cercanía con los corrales de resguardo de nidos de tortugas marinas. Los trabajos corresponden a la fase de amarre del cable submarino de fibra óptica Tikal/AMX-3, promovido por las empresas Telxius México y América Móvil. Sin embargo, la falta de claridad por parte de las autoridades municipales y estatales sobre las maniobras nocturnas provocó rechazo social y anuncios de acciones legales por presuntas irregularidades ambientales.

Alcance técnico e inversión del proyecto de telecomunicaciones

La obra en curso forma parte de un sistema trasnacional de telecomunicaciones de aproximadamente 1,961 kilómetros de longitud, diseñado para conectar Puerto Barrios en Guatemala con Boca Ratón en Estados Unidos, mediante una ramificación de 22.3 kilómetros hacia la Zona Hotelera de Cancún. Anunciado originalmente en enero de 2023 por América Móvil y Telxius, el proyecto busca incrementar la capacidad de transferencia de datos de banda ultraancha y fortalecer la infraestructura digital, complementando la instalación de un centro de datos en Cancún. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) otorgó la autorización de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) en septiembre de 2025. Dicho expediente contempla una inversión estimada de 2.85 millones de dólares e incluye el uso de perforación direccional, tendido subterráneo hacia un pozo en el camellón del bulevar Kukulcán y un programa de monitoreo marino de al menos tres años.

Señalamientos ecologistas y denuncias por impacto ambiental

A pesar de los lineamientos fijados en la MIA, ambientalistas y usuarios de la playa documentaron maniobras con maquinaria pesada operando tanto de día como de noche sobre la duna costera. La activista Araceli Domínguez, representante del Grupo Ecologista del Mayab (GEMA), calificó los trabajos de irresponsables e ilegales, argumentando que las excavaciones destruyen la duna en plena temporada de arribo de quelonios. Asimismo, la organización adelantó que interpondrá denuncias formales ante las autoridades competentes por el riesgo de aplastamiento de huevos, el impacto del ruido y las vibraciones nocturnas sobre las hembras anidadoras, además del peligro potencial de derrames de hidrocarburos.

Opacidad oficial y exigencia de supervisión en Playa Delfines

La molestia ciudadana se intensificó ante la ausencia de un pronunciamiento oficial por parte del Ayuntamiento de Benito Juárez y de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Hasta el momento, ninguna dependencia ha aclarado públicamente las medidas de mitigación que se aplican en el sitio ni los protocolos de vigilancia para las operaciones nocturnas. La falta de transparencia en un espacio público de alto valor ecológico mantiene abiertos los cuestionamientos sobre el cumplimiento estricto de las condicionantes ambientales autorizadas para la protección de las especies marinas.

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