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La depresión tropical Once-E, que actualmente se encuentra a 60 kilómetros al sur de Salina Cruz, Oaxaca, está a punto de convertirse en tormenta tropical en las próximas horas, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Este fenómeno meteorológico, que presenta un comportamiento variable similar al de la tormenta “John” que devastó Acapulco, se espera que toque tierra entre Bahías de Huatulco y Salina Cruz durante la noche del jueves 3 de octubre, con vientos sostenidos de hasta 55 kilómetros por hora.
Las autoridades han emitido alertas por lluvias torrenciales que impactarán no solo a Oaxaca, sino también a los estados de Guerrero y Veracruz. Se anticipan lluvias muy fuertes en Campeche, Chiapas y Tabasco, lo que podría provocar encharcamientos, deslaves y el desbordamiento de ríos. La población ha sido exhortada a mantenerse alerta, ya que los efectos de la tormenta podrían llevar a inundaciones en zonas vulnerables.
Hasta el mediodía del jueves, ya se reportaban incidentes relacionados con las lluvias, con evacuaciones de emergencia en Juchitán de Zaragoza, donde algunas colonias comenzaron a anegarse debido al desbordamiento del Río de los Perros. Las autoridades locales han movilizado lanchas para ayudar en la evacuación de los residentes afectados. La situación es particularmente crítica en zonas donde la infraestructura es insuficiente para manejar el volumen de agua.
Los especialistas advierten que la combinación de la tormenta con los suelos ya saturados podría agravar la situación. “La población debe tomar precauciones. Las lluvias intensas pueden provocar deslizamientos de tierra y poner en riesgo la seguridad de los habitantes”, alertó un representante del SMN. La atención se centra en garantizar la seguridad de las comunidades costeras y en la preparación para posibles evacuaciones masivas.
A medida que la tormenta se intensifica, los esfuerzos de coordinación entre las autoridades federales, estatales y locales son cruciales para mitigar los daños. La vigilancia continua y la comunicación efectiva con la población serán esenciales en las próximas horas, mientras el país espera el impacto de Once-E.









