Las autoridades judiciales recibieron la correspondencia oficial donde Joaquín Guzmán acusa irregularidades en su reclusión
Nueva York, EUA. El cofundador del Cártel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera, remitió un nuevo escrito formal dirigido al juez federal estadounidense Brian Cogan para denunciar presuntas transgresiones a sus garantías individuales. El recluso permanece confinado en las instalaciones de la prisión de máxima seguridad ADX Florence, ubicada en el estado de Colorado, donde cumple una sentencia de cadena perpetua.
Una más…
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) June 2, 2026
Se hace pública una nueva carta de Joaquín "El Chapo" Guzmán, enviada a una corte de Nueva York.
Insiste que no tuvo un juicio justo y pide su extradición a México.https://t.co/dV8hDsBlL4 pic.twitter.com/VnU1nCTtdM
Joaquín Guzmán acusa
La misiva manuscrita fue redactada en idioma inglés con fecha del 22 de mayo, incorporándose formalmente a los registros del sistema judicial norteamericano este 2 de junio. En el documento, el exlíder criminal manifestó su profunda inconformidad debido a que sus familiares directos atestiguaron los rigurosos procedimientos de seguridad implementados en su contra.
El prisionero calificó como un acto de injusticia que tanto su cónyuge como su hija presenciaran los métodos de custodia aplicados por las autoridades penitenciarias de la Unión Americana. De acuerdo con el texto enviado al juzgador, el demandante argumentó que dichos mecanismos violentaron flagrantemente los principios constitucionales de equidad consagrados en las leyes federales del país vecino.
Argumentos de apelación
De igual forma que en anteriores correspondencias oficiales, el interno reiteró que las evidencias presentadas por la fiscalía durante su proceso penal carecían de los elementos jurídicos indispensables. Por consiguiente, el reos solicitó respetuosamente al magistrado que se anexe este testimonio al expediente institucional con el fin de utilizarlo en su próximo recurso de apelación.
Un elemento llamativo en la estructuración de la queja inicial fue que el presidiario se identificó formalmente utilizando su alias característico, firmando como Joaquín Guzmán acusa violaciones extremas. Mientras tanto, el historial de quejas remitidas desde la penitenciaría de Colorado evidencia un reclamo recurrente en torno al marcado deterioro que experimenta su estado físico general.
En reportes previos, el sentenciado comunicó a las autoridades judiciales el temor latente de sufrir una crisis cardiovascular derivado de las condiciones de su celda. El prisionero denunció previamente el uso de dispositivos ambientales que presuntamente emanaban sustancias gaseosas irritantes, causándole afectaciones cutáneas crónicas, cefaleas severas y cuadros severos de hipertensión arterial.
Por otro lado, la documentación obtenida revela severos cuestionamientos hacia las restricciones de aislamiento estricto que enfrenta cotidianamente. El quejoso catalogó estas medidas cautelares como castigos de índole cruel e inhumana; asimismo, requirió que los protocolos de vigilancia vigentes sean sometidos a una exhaustiva revisión legal. Hasta este momento, el aparato de justicia de los Estados Unidos ha optado por mantener hermetismo y no emitir pronunciamientos públicos sobre los reclamos del recluso.









