INEGI informa que la inflación general anual bajó a 3.10% en julio de 2026, impulsada por la caída en frutas y verduras.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer este jueves los datos del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). Durante la primera quincena de julio de 2026, el indicador alcanzó un nivel de 145.091 puntos. Este resultado representa un ligero incremento de 0.07 por ciento en comparación con la quincena anterior. De esta manera, el ajuste consolida un panorama económico que refleja estabilidad en los precios al consumidor.
Panorama positivo en la inflación general anual
Con el ajuste registrado en este periodo, la inflación general anual se ubicó en 3.10 por ciento a nivel nacional. La cifra muestra una contención constante en el ritmo de incremento de los costos en bienes y servicios esenciales. Por lo tanto, los especialistas consideran que el comportamiento del índice genera certidumbre en las proyecciones financieras del país. Además, los analistas destacan la importancia de monitorear la evolución del consumo en los hogares mexicanos.
El organismo público descentralizado detalló que la dinámica de precios respondió a variaciones muy específicas dentro de los componentes del indicador. En primer lugar, los bienes y servicios mostraron comportamientos diferenciados dependiendo de la categoría analizada. Asimismo, la volatilidad en el mercado internacional influyó de manera moderada en los costos locales de producción.
Comportamiento del índice subyacente y mercancías
Por otro lado, el índice de precios subyacente registró un aumento de 0.16 por ciento a tasa quincenal. Este rubro es clave para las autoridades financieras porque excluye bienes y servicios con alta volatilidad económica. Adicionalmente, evalúa componentes cuyos precios no responden directamente a las condiciones cambiantes del mercado. Por esta razón, el dato permite medir la tendencia de mediano plazo en el costo de vida.
Al interior de este indicador subyacente, los precios de las mercancías reportaron una ligera alza de 0.11 por ciento en el periodo. Mientras tanto, los servicios registraron un incremento de 0.20 por ciento en la misma quincena. En consecuencia, el sector terciario impulsó ligeramente la presión sobre el indicador general, aunque sin alterar la trayectoria positiva del país.
Factores que impulsan la baja en la inflación general anual
En contraste, el índice de precios no subyacente descendió 0.23 por ciento a tasa quincenal. Debido a este movimiento, dicho componente colocó su variación a tasa anual en 3.95 por ciento. Sin embargo, la disminución ayudó significativamente a amortiguar el avance general de los costos durante el inicio del mes.
Dentro del componente no subyacente, la caída más notable ocurrió en los productos de primera necesidad agrícola. Específicamente, los precios de frutas y verduras cayeron 1.50 por ciento en los primeros quince días del mes. Por el contrario, los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno subieron un modesto 0.03 por ciento. En consecuencia, el alivio en los alimentos frescos compensó el leve encarecimiento de los combustibles y servicios públicos en las principales ciudades.
Perspectivas económicas para la segunda mitad del año
Finalmente, la estabilidad lograda en el INPC refuerza la confianza en la conducción de la política monetaria. Debido a que la inflación general anual se mantiene dentro de los márgenes esperados por el Banco de México, no se prevén sobresaltos inmediatos. Por consiguiente, las familias conservarán un poder adquisitivo más estable durante las próximas semanas de verano. Por último, las autoridades mantendrán el monitoreo continuo para identificar cualquier presión extraordinaria en los mercados locales.
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