La reciente actividad del Volcán de Fuego moviliza a las autoridades en Guatemala. Hay evacuaciones y alerta institucional.
La actividad del Volcán de Fuego volvió a poner en alerta máxima a las autoridades y pobladores de Guatemala. Las instituciones de emergencia activaron evacuaciones preventivas en distintas comunidades cercanas al coloso. Esta decisión inmediata responde al incremento acelerado de erupciones, las cuales generan una mayor emisión de gases, ceniza acumulada y material incandescente.
El incremento del fenómeno eruptivo llevó a los organismos encargados de la gestión de riesgos a reforzar el monitoreo permanente. Por consiguiente, los equipos de rescate coordinan acciones inmediatas para proteger a la población asentada en las zonas vulnerables.
Las imágenes difundidas muestran columnas gigantescas de ceniza, explosiones constantes y el descenso rápido de flujos piroclásticos por las barrancas. Este edificio volcánico destaca como uno de los más activos de Centroamérica. Además, representa el escenario de importantes tragedias naturales registradas en Guatemala durante los últimos años.
Evacuaciones en comunidades por la actividad del Volcán de Fuego
Las autoridades guatemaltecas informaron que, como medida preventiva, iniciaron los traslados en el caserío El Porvenir y la aldea Las Lajitas. Ambas zonas pertenecen al municipio de San Juan Alotenango, en Sacatepéquez.
El Sistema de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) ejecuta estas acciones organizadas. La medida busca salvaguardar la integridad de las familias expuestas. Por lo tanto, el personal de socorro trabaja de forma coordinada con las autoridades locales.
La secretaria ejecutiva de CONRED, Claudinne Ogaldes, confirmó que los retumbos comenzaron durante la mañana del lunes. Posteriormente, el peligro aumentó de forma constante a lo largo del día. Por esta razón, el gobierno decidió evacuar preventivamente a los habitantes de las laderas.
Fuerza de la erupción y caída de ceniza
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) reportó un nivel de explosividad muy alto. El volcán desarrolló una fuente de lava de 300 metros sobre el cráter. Además, la erupción expulsa rocas ardientes hacia distintos flancos de la montaña.
Durante la madrugada del martes, los vulcanólogos registraron el descenso de corrientes de densidad piroclástica por las barrancas Las Lajas y Honda. Estos flujos también avanzan sobre las cuencas de Seca, Taniluyá y Ceniza. Dichas corrientes contienen gases tóxicos, ceniza y fragmentos de roca a temperaturas extremadamente altas.
Alerta anaranjada y medidas de seguridad por la actividad del Volcán de Fuego
Bajo la Alerta Anaranjada Institucional, las autoridades fortalecieron los patrullajes de vigilancia en todo el perímetro volcánico. Asimismo, los expertos advierten que los flujos piroclásticos recorrerán distancias mayores si la erupción continúa intensificándose. Por otra parte, la dispersión de ceniza alcanzará poblaciones ubicadas a 100 kilómetros de distancia.
El coloso se localiza entre Escuintla, Chimaltenango y Sacatepéquez, a solo 30 kilómetros de Ciudad de Guatemala. Con una altura de 3 mil 768 metros, es una amenaza constante para la región central.
Memoria histórica ante el riesgo constante
Esta nueva emergencia revive el recuerdo de la devastadora erupción ocurrida en junio de 2018. En aquella ocasión, las avalanchas de material ardiente sepultaron comunidades enteras de la zona. Como resultado, la tragedia dejó más de 200 personas fallecidas y afectó a 1.7 millones de habitantes. Por ello, las autoridades reaccionan con rapidez para evitar una tragedia similar.
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