Ousmane Dembélé sentenció el compromiso definitivo de cuartos de final con un potente contragolpe
La selección de Francia derrotó con autoridad por dos goles a cero a su similar de Marruecos este jueves en el partido de cuartos de final disputado en Boston, asegurando así su boleto directo hacia las semifinales de la Copa Mundial 2026. Los atacantes Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé se convirtieron en las figuras de la escuadra gala tras perforar la portería del guardameta Bono durante la parte complementaria del intenso encuentro deportivo. Con este contundente resultado, el cuadro dirigido por Didier Deschamps mantiene su etiqueta de favorito de la competencia internacional y se trasladará a la sede de Dallas para disputar el pase a la gran final el próximo 14 de julio. Los europeos esperan al selectivo ganador de la llave eliminatoria que disputarán los equipos de España y Bélgica en las próximas horas.
Dominio galo en Boston
El representativo francés asumió el control del esférico desde el pitazo inicial del árbitro central, proponiendo un esquema ofensivo dinámico que puso a prueba la resistencia de la zaga africana de manera constante. El momento cumbre de la primera mitad ocurrió al minuto 28, cuando el silbante decretó una pena máxima a favor de los vigentes subcampeones del mundo tras una falta sobre su jugador estrella. Sin embargo, el portero marroquí Bono adivinó de forma espectacular el disparo desde los once pasos ejecutado por Kylian Mbappé, manteniendo la pizarra en un empate sin anotaciones provisional. A pesar de la falla anímica, Francia continuó presionando la salida de los Leones del Atlas, quienes mostraron serias dificultades para generar jugadas de peligro en el arco contrario.
Contundencia hacia semifinales
La recompensa a la insistencia francesa llegó en el segundo tiempo con una espectacular jugada individual de Kylian Mbappé, quien rompió la igualdad al minuto 60 firmando el primer gol de la tarde estadounidense. De esta forma, el delantero sumó ocho anotaciones en el certamen e igualó la marca del astro argentino Lionel Messi, acumulando un total histórico de 20 dianas en copas del mundo. Pocos minutos después, al 66, Ousmane Dembélé culminó con éxito un rápido contragolpe para decretar el definitivo dos por cero con un potente disparo de media distancia. Mientras tanto, el conjunto de Marruecos intentó reaccionar mediante modificaciones tácticas de sus entrenadores; por consiguiente, el orden defensivo de los galos anuló cualquier posibilidad de remontada antes del silbatazo final.








