Las finanzas de Quintana Roo logran estabilidad histórica tras ordenar el gasto público y liberar recursos para la obra social.
Quintana Roo presenta hoy un escenario financiero sumamente distinto al que registraba en el año 2022. Al inicio de la administración que encabeza la gobernadora Mara Lezama, el Estado se ubicaba en un nivel de calificación BBB-. Sin embargo, cuatro años después, las principales agencias calificadoras internacionales y nacionales reconocen un avance sostenido en la administración pública estatal. Por consiguiente, este manejo responsable permite canalizar más apoyos a la población.
Actualmente, el Estado cuenta con cuatro evaluaciones crediticias de primer nivel: Standard & Poor’s le otorgó mxAA, Fitch Ratings asignó A+(mex), HR Ratings brindó HR AA- y Moody’s Local México determinó AA-.mx. Por lo tanto, estas cifras reflejan con claridad el fortalecimiento de la estructura financiera de la entidad.
Avances históricos en las finanzas de Quintana Roo
La secretaria de Finanzas y Planeación, Martha Parroquín Pérez, destacó que estos resultados responden directamente a la directriz de ordenar los recursos públicos. Además, se busca administrar el presupuesto con alta responsabilidad social. En consecuencia, el objetivo primordial consiste en ampliar la capacidad de respuesta ante las demandas más urgentes de la ciudadanía.
Por esta razón, un paso crucial fue la reestructuración de las condiciones de los créditos bancarios existentes realizada durante el año 2024. Gracias a ello, la sobretasa promedio que se paga a las instituciones bancarias disminuyó de 0.57% a 0.49%. Asimismo, este ajuste disminuyó de manera considerable el costo operativo del servicio de la deuda estatal.
Reorganización del pago de capital y liberación de fondos
De igual manera, el Gobierno del Estado reorganizó el esquema de pago de capital mediante amortizaciones crecientes del 1.3%. Del mismo modo, esta medida contribuye a la disminución progresiva del saldo total del endeudamiento. Por otra parte, las autoridades eliminaron la obligación de contratar Garantías de Pago Oportuno.
Efectivamente, esta estrategia permitió liberar el 25% de los recursos del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas que permanecían comprometidos. Como resultado, la disponibilidad financiera aumentó para ejecutar proyectos clave de infraestructura productiva. Además, la administración estatal liberó el 1.80% de la afectación del Fondo General de Participaciones.
Reducción constante de la deuda pública estatal
A la par de estas acciones, el Gobierno ha mantenido puntualmente el pago de capital. Por ende, la deuda pública heredada directa pasó de aproximadamente 19 mil 680 millones de pesos en septiembre de 2022 a 19 mil 144 millones de pesos en agosto de 2026. Es decir, se logró una reducción neta de 536 millones de pesos sin contratar ningún crédito adicional.
No obstante, durante 2025 el Estado enfrentó presiones externas por el alza en las tasas de referencia nacionales. Para ilustrar este panorama, en enero de 2022 la TIIE se ubicaba en 5.71%, mientras que en enero de 2025 alcanzó el 10.24%.
Impacto directo de las finanzas de Quintana Roo en la sociedad
Finalmente, consolidar las finanzas de Quintana Roo amplía la capacidad operativa estatal para atender de forma prioritaria las necesidades de las familias. Una administración eficiente y responsable de la deuda reduce sustancialmente las presiones financieras del gobierno. Por último, estos recursos ahorrados garantizan más obra pública, mejores servicios esenciales y nuevos programas sociales enfocados en el bienestar integral de la población quintanarroense.








