El primer actor Otto Sirgo fallece a los 79 años, dejando una huella imborrable en la televisión mexicana
Ciudad de México. El reconocido primer actor y director de escena Otto Sirgo falleció este martes veintinueve de septiembre de 2026 a los 79 años de edad, según confirmó oficialmente la Asociación Nacional de Actores (ANDA) a través de sus canales institucionales. La noticia conmocionó al medio artístico nacional y a los seguidores de la televisión mexicana, generando múltiples muestras de condolencias por parte de colegas, amigos y diversos gremios culturales que recordaron el legado y la calidez humana del intérprete de origen cubano.
La Asociación Nacional de Actores
— Asociación Nacional de Actores (@andactores) September 29, 2026
lamenta profundamente el fallecimiento de nuestro compañero
Otto Sirgo, miembro de nuestro Sindicato.
Nuestras más sinceras condolencias a su familia, amigos y compañeros.
Descanse en Paz. pic.twitter.com/a72Qgoe1fH
Trayectoria artística y legados televisivos
Nacido el diecinueve de diciembre de 1946 en La Habana, Cuba, Otto Sirgo desarrolló una prolífica y sólida trayectoria en México, consolidándose como una de las figuras más respetadas en la industria del teatro, el cine y la televisión a lo largo de varias décadas. Su talento frente a las cámaras quedó inmortalizado en numerosas producciones de gran éxito internacional, destacando su participación en emblemáticas telenovelas como Lazos de amor, Rosa salvaje, Niña amada mía, Lo que la vida me robó, Tres veces Ana y Vencer el pasado.
Reconocimientos y faceta como director
Además de su destacada labor interpretativa, el artista incursionó con éxito en la dirección de proyectos televisivos, faceta con la que aportó su experiencia al desarrollo de nuevas generaciones de actores. Su excelencia profesional y entrega a los escenarios fueron acreedoras a diversos galardones a lo largo de su carrera, incluyendo el prestigioso Micrófono de Oro otorgado por su trayectoria artística y múltiples distinciones en los premios de la industria, dejando un vacío irremplazable en la cultura nacional.








