El siniestro ha causado el deceso de 32 personas fallecidas por explosión, evidenciando la magnitud de la tragedia
Ciudad de México. La Secretaría de Salud de la Ciudad de México confirmó el lamentable deceso de Tiffany Odette Cano González, de dieciséis años, lo que eleva significativamente el número de víctimas de la trágica explosión de una pipa de gas licuado de petróleo (LP). La joven permanecía ingresada en un centro hospitalario desde el fatal incidente ocurrido el pasado 10 de septiembre, en el Puente de la Concordia, en la alcaldía Iztapalapa; por consiguiente, la cifra de personas fallecidas por la explosión sube a 32. Este acontecimiento se ha consolidado como una de las tragedias urbanas más severas registradas en la capital durante los años recientes. Tiffany viajaba con su padre, Misael Cano Pérez, quien también perdió la vida a causa de la catástrofe que sacudió la alcaldía.
📢 Actualización sobre el incidente en #Iztapalapa ❗️
— Secretaría de Salud Pública de la Ciudad de México (@SSaludCdMx) October 22, 2025
🕊️ Hoy se reporta un lamentable fallecimiento.
Hasta el momento, 5 personas permanecen hospitalizadas, 47 han sido dadas de alta y 32 han fallecido.
Nuestra solidaridad y respeto están con cada una de las familias. pic.twitter.com/ctpI6ZtuLW
El saldo de la tragedia
La joven sucumbió a sus heridas en el Instituto Nacional de Rehabilitación, donde batallaba por su vida debido a las extensas y graves quemaduras sufridas durante el siniestro; además, la dependencia utilizó su cuenta oficial en X para actualizar la información sobre los afectados. Detalló que, si bien el número de personas fallecidas por la explosión se incrementó, actualmente cinco individuos continúan recibiendo atención médica especializada. Por otro lado, la Secretaría también informó que afortunadamente 47 personas que resultaron heridas ya han sido dadas de alta, luego de recibir el tratamiento adecuado.
Esfuerzos de rescate
El suceso inicial tuvo lugar cuando una pipa que transportaba gas LP volcó, desencadenando una violenta explosión en una zona caracterizada por su alta afluencia vehicular y peatonal en Iztapalapa. El posterior incendio se propagó rápidamente por el gas, y causó daños de una magnitud devastadora en los alrededores; por consiguiente, se requirió una movilización masiva de equipos de emergencia. En las complejas labores de contención del fuego y rescate de víctimas, participaron activamente más de 120 bomberos, provenientes tanto de la Ciudad de México como del Estado de México. La magnitud de la explosión de pipa subraya la urgencia de protocolos de seguridad más estrictos para el transporte de materiales peligrosos en áreas densamente pobladas.









