La presidenta descarta afectaciones al movimiento de transformación y aclara que no sostiene comunicación con el gobernador desde su primer permiso.
Por Agenda QR. -La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, consideró que la nueva solicitud de licencia de Rubén Rocha Moya representa la mejor decisión para el estado de Sinaloa y la estabilidad política de la entidad. Durante un breve encuentro con medios de comunicación, la titular del Poder Ejecutivo federal precisó que la separación del cargo del gobernador de Sinaloa responde a una determinación de carácter estrictamente individual.
Por consiguiente, la mandataria descartó que las controversias en torno a la administración estatal impacten de forma negativa a su proyecto de gobierno en el país. Para más contexto sobre los acontecimientos políticos recientes en el país, puedes consultar nuestra cobertura en Agenda QR.
Postura presidencial ante la licencia de Rubén Rocha Moya
Las declaraciones de Sheinbaum Pardo ocurrieron durante un recorrido de supervisión en las obras de la Línea 4 del Cablebús, en la estación Universidad, en la Ciudad de México. Al ser cuestionada sobre el futuro político del estado, la jefa de Estado remarcó que el funcionario tomó la decisión de retirarse de la misma forma voluntaria e individual en que resolvió volver a sus funciones anteriormente.
Asimismo, la jefa del Ejecutivo federal enfatizó que no sostiene comunicación directa con el mandatario estatal desde que este tramitó su primer permiso temporal meses atrás. Por su parte, la presidenta informó sobre una evolución favorable en su estado de salud, desestimando cualquier repercusión en la agenda pública nacional o retraso en las obras prioritarias de movilidad urbana.
Procesos institucionales en el estado de Sinaloa
La definición del Ejecutivo federal aporta claridad política frente al trámite que debe resolver el Congreso del Estado de Sinaloa en las próximas sesiones. Por esta razón, los legisladores locales deberán procesar el relevo administrativo conforme a las normas constitucionales de la entidad para garantizar la gobernabilidad y la seguridad ciudadana.
Finalmente, el gobierno federal mantiene el seguimiento de las acciones de bienestar y desarrollo en la región, preservando la coordinación interinstitucional con las autoridades locales y reforzando los programas sociales.








