Elementos de seguridad despliegan operativos en el norte de Mérida tras el atentado armado contra un presunto líder criminal identificado como El Marce
Mérida, Yucatán. Un hombre identificado preliminarmente como José Marcelino “N”, alias El Marce, resultó herido en un ataque a balazos la mañana de este viernes dos de octubre de 2026 en el fraccionamiento Montes de Amé, una zona residencial de clase alta al norte de la capital yucateca. De acuerdo con los reportes de las corporaciones de seguridad, el sujeto se encontraba oculto en esta ciudad tras huir de Quintana Roo, y presuntos sicarios que viajaban a bordo de una motocicleta lo intentaron ejecutar.
Ataque armado y detención de sospechosos
La agresión se registró alrededor de las once horas sobre la calle treinta y dos, entre los cruces setenta y nueve y ochenta, donde vecinos alertaron a los números de emergencia tras escuchar detonaciones de arma de fuego y los gritos de auxilio de una mujer. El lesionado, quien presentaba heridas graves por proyectil de arma de fuego en la cabeza, fue trasladado de urgencia a bordo de un vehículo particular que interceptó a una unidad paramédica en las inmediaciones del Hospital El Faro para recibir atención especializada.
Horas después del atentado, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Yucatán informó sobre un operativo de reacción que derivó en la captura de dos personas presuntamente implicadas en el intento de homicidio, además del aseguramiento de un automóvil y una motocicleta vinculados con la ejecución del ataque armado en el norte de la ciudad.
Antecedentes delictivos en Quintana Roo
Las autoridades ministeriales confirmaron que José Marcelino “N” figuraba como un objetivo prioritario dentro del Atlas Delictivo de la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo. Autoridades señalan a “El Marce” como presunto líder de un grupo criminal generador de violencia en el municipio de Benito Juárez (Cancún). Cuenta con antecedentes por delitos contra la salud en la modalidad de narcomenudeo y una orden de aprehensión previa por su presunta participación en el homicidio de cuatro personas.
Las líneas de investigación de las autoridades quintanarroenses también lo vinculaban con la colocación de mensajes amenazantes en distintos puntos del bulevar Kukulcán. Esto, en disputa entre células delictivas por el control de la venta de estupefacientes en la zona norte de la entidad vecina, lo que motivó su desplazamiento clandestino hacia territorio yucateco donde finalmente lo localizaron sus agresores.








