Madre del responsable del atentado en Teotihuacán ofrece condolencias. Revela que su hijo era solitario, amaba la arqueología y no usaba drogas.
Agenda QR
María Guadalupe Ramírez, madre de Julio César Jasso, decidió hablar públicamente sobre los trágicos eventos protagonizados por su hijo en el Estado de México. En una entrevista profunda, la mujer expresó su necesidad de ofrecer condolencias a las familias que resultaron afectadas por el atentado en Teotihuacán. Julio César, de 27 años, disparó contra una multitud en la zona arqueológica, provocando víctimas mortales y heridos de diversas nacionalidades.
Visiblemente conmovida, María Guadalupe subrayó que su principal motivo para aparecer ante los medios es pedir perdón a los afectados emocional y físicamente. La madre reconoció que la noticia fue devastadora y que ha sido extremadamente difícil procesar que su hijo sea el responsable de tal magnitud de violencia. “Toda la gente quiere hablar de algo que nadie sabe, quien puede dar algo seguro soy yo, porque era mi hijo”, afirmó contundente.
Perfil del responsable del atentado en Teotihuacán
Contrario a las versiones que circulan en redes sociales, Guadalupe describió a Julio como un joven solitario, estudioso y profundamente apasionado por la historia. Aseguró que él no era un hombre violento, no consumía alcohol ni drogas, y mantenía una alimentación estrictamente saludable. Su mayor fascinación eran las zonas arqueológicas del país, pero sentía un amor especial y devoción por el sitio de las pirámides mexiquenses.
La madre relató que un día antes de la tragedia se reunieron en el Templo Mayor de la Ciudad de México para despedirse formalmente. En ese encuentro, Julio César le comentó que realizaría un viaje a otro país, aunque no especificó el destino ni la aerolínea. Tras un recorrido cultural por el recinto histórico, cada uno tomó caminos diferentes, manteniendo la comunicación por mensajes de texto hasta la mañana siguiente.
Cronología de las últimas horas del atacante
El día del atentado en Teotihuacán, Julio informó a su madre a las diez de la mañana que abordaría un taxi hacia el aeropuerto. Al pasar las horas sin recibir noticias, Guadalupe comenzó a preocuparse, imaginando que los trámites internacionales o incluso la delincuencia le impedían llamar. Ante la angustia, contactó a su hija Diana Laura, con quien logró rastrear por internet el hotel donde se hospedaba el joven.
Guadalupe llamó al establecimiento solicitando apoyo para identificar al taxista o la matrícula del vehículo, temiendo que su hijo estuviera en peligro. El personal del hotel prometió comunicarse más tarde, pero en su lugar recibió una llamada de la Fiscalía General de Justicia. En ese momento inicial, ella pensó que su hijo había sido víctima de un asalto, sin imaginar nunca la realidad de lo sucedido.
Preguntas sobre Columbine y situación familiar
Un detalle relevante que surgió en la entrevista fue la curiosidad de Julio por la masacre de Columbine ocurrida en 1999 en Estados Unidos. La madre recordó que hace unos años su hijo le preguntó si recordaba esa noticia, ya que él era apenas un bebé cuando ocurrió. Guadalupe le respondió con sinceridad que desconocía el evento, pues siempre ha sido una mujer dedicada exclusivamente al trabajo para sacar adelante a su familia.
Actualmente, la familia Jasso enfrenta una difícil situación de seguridad, pues aseguran que la hermana de Julio y sus tres nietos sufren ataques constantes. Guadalupe aclaró que todos son originarios de la Ciudad de México y que ella siempre ha fomentado valores positivos en su hogar. Las autoridades continúan investigando cómo fue que el joven, quien no tenía acceso a armas, consiguió el equipo para el ataque.
El impacto en la comunidad y la justicia
Las declaraciones de la madre buscan humanizar la tragedia sin justificar las acciones violentas que marcaron el sitio turístico más visitado de México hoy. El gobierno estatal mantiene los peritajes para determinar si hubo fallas en los filtros de seguridad del recinto arqueológico durante el ingreso de los visitantes. Mientras tanto, la familia de la víctima canadiense y otros afectados esperan que el proceso judicial brinde las respuestas necesarias.
Finalmente, María Guadalupe reiteró que Julio César amaba la lectura y la escritura, dedicando gran parte de su tiempo libre a sus estudios académicos. El contraste entre la descripción de un joven ejemplar y el tirador de las pirámides sigue siendo el punto central de las investigaciones psicológicas. La comunidad nacional permanece atenta a los avances de este caso que ha puesto en jaque la seguridad en los monumentos históricos.
TE PUEDE INTERESAR: Captura de El Jardinero: freno al quien buscaba ser sucesor de “El Mencho”









