Alimentación para el Bienestar suma pérdidas de 22 mil 268 millones de pesos. Auditores advierten riesgo de disolución por déficit financiero.
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El organismo Alimentación para el Bienestar, creado durante la presente administración para sustituir a la extinta Segalmex, enfrenta un panorama financiero crítico actualmente. De acuerdo con informes oficiales, esta entidad continúa representando una carga significativa para el erario federal debido a sus constantes deficiencias operativas. Actualmente, la institución se encarga de gestionar los programas de compras agrícolas subsidiadas y la red de tiendas Diconsa.
Durante el ejercicio fiscal de 2025, el organismo reportó una pérdida neta de 973 millones de pesos mexicanos. Lo anterior ocurrió a pesar de recibir un subsidio gubernamental directo de 2 mil 560 millones de pesos para intentar equilibrar sus finanzas. No obstante, los recursos inyectados por la federación resultaron insuficientes para revertir la tendencia negativa que arrastra la dependencia desde su formación operativa.
Crisis financiera en Alimentación para el Bienestar
El dictamen externo de los estados financieros revela que la pérdida acumulada de Alimentación para el Bienestar asciende a 22 mil 268 millones de pesos. Asimismo, el auditor externo De Anda, Torres, Gallardo advirtió que la entidad ha perdido más de las dos terceras partes de su capital social. Por consiguiente, esta situación jurídica podría ser causa legal de disolución bajo los lineamientos de la Ley General de Sociedades Mercantiles.
Dada la función social que desempeña, la continuidad de sus operaciones depende totalmente del apoyo fiscal constante por parte del Gobierno federal. Sin embargo, los auditores señalan que la dependencia económica es extrema y pone en riesgo la viabilidad del modelo de precios de garantía. Además, el informe destaca que la reducción de subsidios en los últimos dos años ha dejado al descubierto el déficit real.
Problemas heredados y desorden administrativo
En su opinión emitida con salvedad, el equipo de auditoría detectó fallas graves derivadas de la fusión con la antigua estructura de Segalmex. Por ejemplo, existe una sobrevaluación evidente de los inventarios que representan casi la tercera parte de los activos totales del órgano. Mientras tanto, los conteos físicos de los alimentos almacenados no coinciden con los registros contables presentados al inicio del año 2025.
Este problema de inventarios fue una constante en la administración pasada y parece persistir en la actual gestión de Alimentación para el Bienestar. Los activos en teoría valen mil 912 millones de pesos, pero la falta de certeza en las bodegas genera dudas sobre su valor real. Por esta razón, especialistas en rendición de cuentas exigen una revisión profunda de los procesos de almacenamiento y distribución nacional.
Impacto en el modelo de precios de garantía
El intento de revivir el esquema operado por la antigua Conasupo ha resultado en un costo sumamente elevado para los contribuyentes del país. A pesar de los esfuerzos por centralizar la compra de granos básicos, la estructura administrativa presenta filtraciones de recursos que no han sido controladas. Igualmente, la transición institucional no ha logrado eliminar las prácticas que llevaron a los escándalos de corrupción en el sexenio anterior.
Finalmente, el Gobierno federal deberá decidir si incrementa las partidas presupuestales para rescatar a la entidad o si modifica su estructura nuevamente. La seguridad alimentaria de miles de mexicanos depende de que este organismo funcione con transparencia y eficiencia financiera en el corto plazo. Por el momento, la opacidad contable sigue siendo el principal obstáculo para alcanzar los objetivos de bienestar planteados originalmente.
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