Caníbal de Atizapán murió en el penal de Tenango del Valle, donde cumplía ocho sentencias por feminicidio y desaparición.
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Andrés Filomeno Mendoza Celis, conocido como el “Caníbal de Atizapán”, murió este jueves 30 de octubre en el interior del penal de Tenango del Valle, Estado de México, donde cumplía ocho sentencias por feminicidio y desaparición.
Las autoridades penitenciarias atribuyeron su fallecimiento a causas naturales. El hombre, de 78 años, padecía hipertensión y diabetes desde hacía varios meses. Además, había sido trasladado en distintas ocasiones a un hospital de Toluca para recibir atención y someterse a estudios médicos.
Mendoza Celis permanecía recluido desde mayo de 2021, cuando las autoridades lo detuvieron por su presunta responsabilidad en la desaparición y asesinato de Reyna González Amador, en el municipio Atizapán de Zaragoza.
El hallazgo que llevó a su detención
El caso comenzó con la desaparición de Reyna González Amador, esposa de un policía. Tras realizar indagatorias por cuenta propia, su esposo llegó hasta el domicilio de Mendoza Celis.
En el inmueble encontró el cuerpo de su esposa desmembrado. Posteriormente, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México obtuvo una orden de cateo para revisar la vivienda.
Durante las diligencias, los investigadores localizaron una fosa clandestina en el patio. En ese sitio encontraron más de 4 mil restos humanos.
Los estudios periciales permitieron identificar restos correspondientes a 19 personas: 17 mujeres, un hombre y un menor de edad. Todas las víctimas contaban con reportes de desaparición.
Bitácora, pertenencias y restos humanos
Durante el cateo, las autoridades también aseguraron una bitácora. En ella, Mendoza Celis registraba datos relacionados con sus víctimas.
Además, encontraron pertenencias de las mujeres asesinadas y grabaciones de los crímenes. Estos objetos y materiales formaron parte de las evidencias reunidas durante las investigaciones.
En el refrigerador de la vivienda también localizaron restos de carne humana. De acuerdo con la información difundida tras su detención, Mendoza Celis consumía esos restos.
Este hallazgo dio origen al apodo de “Caníbal de Atizapán”, con el que el caso alcanzó notoriedad nacional e internacional.
Sus vecinos lo consideraban una persona tranquila
Antes de su detención, Mendoza Celis era conocido en su comunidad como una persona aparentemente tranquila.
Incluso ocupó la presidencia del Consejo de Participación Ciudadana de la colonia Lomas de San Miguel. Desde ese cargo gestionaba apoyos para los habitantes de la zona.
Sin embargo, las investigaciones revelaron la dimensión de los crímenes cometidos en su domicilio. El caso también generó atención pública por la cantidad de restos humanos encontrados en el inmueble.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación produjo una serie televisiva sobre el caso. La producción fue transmitida por Televisa durante el periodo en que Arturo Zaldívar encabezó el Poder Judicial de la Federación.
Ocho sentencias por feminicidio y desaparición
La primera condena contra Andrés Filomeno Mendoza Celis llegó el 18 de marzo de 2022. Un juez del Poder Judicial del Estado de México le impuso prisión vitalicia por el feminicidio de Reyna González Amador.
Ese mismo año recibió una segunda sentencia de 55 años de prisión. Esta condena correspondió al feminicidio y desaparición de otra mujer.
En enero de 2023, un juez le impuso 92 años de prisión por la muerte y desaparición de una mujer y un niño.
Durante ese mismo año recibió otras cuatro sentencias. Con ellas, el número de condenas aumentó a siete.
La octava y última sentencia llegó el 11 de febrero de 2024. En esa ocasión recibió 55 años de prisión por el feminicidio y desaparición de otra mujer.
Mendoza Celis murió en el penal de Tenango del Valle, donde permanecía recluido desde 2021. Su caso quedó marcado por el hallazgo de restos de 19 personas y las ocho sentencias que recibió por distintos delitos.
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