Investigadores destacan que el país posee 28 de los 32 grupos de suelo del planeta e instan a realizar diagnósticos previos a las actividades humanas.
Por Agenda QR. -Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) alertaron sobre los riesgos derivados del deterioro del suelo y la falta de conservación ambiental. Durante las Jornadas Académicas 475+ Conjuntas CIC-CoHu, los investigadores precisaron que el país alberga 28 de los 32 grupos de suelo reconocidos internacionalmente. Por consiguiente, México destaca a nivel global por su alta edafodiversidad, fundamento directo de la biodiversidad biológica nacional.
El investigador del Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental, Francisco Bautista Zúñiga, enfatizó la urgencia de realizar diagnósticos técnicos sobre la composición del sustrato. El especialista sostuvo que la actividad agrícola e industrial interviene los terrenos mediante fertilizantes, pesticidas y aguas residuales sin un análisis previo. De este modo, las prácticas productivas aceleran la degradación de los ecosistemas sin considerar las propiedades del terreno.
Relación entre suelo, clima y patrimonio biocultural
En consecuencia, los ponentes señalaron que el suelo actúa como el mayor regulador del clima al capturar carbono y absorber grandes volúmenes de agua. Sin embargo, la pérdida de cubierta vegetal y el avance de la mancha urbana reducen de manera drástica esta capacidad natural de mitigación. Asimismo, la erosión afecta el patrimonio biocultural y la seguridad alimentaria en regiones rurales.
Por otro lado, los expertos llamaron a fortalecer la articulación entre las ciencias ambientales, la geografía y las humanidades para diseñar políticas públicas integrales. La formulación de un marco regulatorio exige evaluar los impactos edáficos antes de autorizar proyectos de infraestructura o desarrollos agropecuarios. Por lo tanto, proteger el sustrato resulta primordial para garantizar el bienestar social a largo plazo.
Necesidad de monitoreo y regulación ambiental
No obstante, la falta de datos cartográficos actualizados dificulta la identificación de zonas en estado crítico de degradación. Las instituciones académicas insistieron en la creación de redes de monitoreo continuo sobre la salud del suelo en el territorio nacional. Por esta razón, la UNAM impulsará proyectos de investigación orientados a la restauración ecológica.
Actualmente, las dependencias universitarias promueven esquemas de divulgación para concienciar a productores y autoridades sobre el valor de la edafodiversidad. En conclusión, la conservación de la tierra constituye un pilar indispensable para la sostenibilidad ambiental de México.








