Líderes de las potencias del G7 sostienen reuniones de emergencia para frenar la crisis en el mercado energético
París, Francia. Los países integrantes del Grupo de los Siete (G7) acordaron este viernes dos de octubre de 2026 la liberación coordinada de cien millones de barriles de petróleo y diésel procedentes de sus reservas estratégicas, una medida impulsada tras las presiones de Estados Unidos con el objetivo de frenar el vertiginoso incremento en los costos de los energéticos derivado del conflicto bélico con Irán y el bloqueo en el estrecho de Ormuz.
Liberación coordinada y compromisos internacionales
A través de un comunicado oficial emitido tras una reunión virtual encabezada por el presidente francés Emmanuel Macron —cuya nación ostenta la presidencia rotatoria del bloque—, las siete mayores economías del mundo detallaron que la implementación del acuerdo se realizará a través de la Agencia Internacional de Energía (AIE) en un plazo de cuatro meses. El plan contempla una inyección inmediata y sustancial de diésel durante los primeros veinte días por parte de los países miembros y socios.
Asimismo, las potencias del G7 —conformado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido— acordaron abstenerse de prohibir las exportaciones de combustibles entre los países miembros, una medida restrictiva que había amagado con imponer Washington. Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, celebró la decisión a través de sus redes sociales destacando la disposición europea para liberar reservas masivas de gasóleo de manera urgente de cara a los comicios legislativos del próximo tres de noviembre.
Reducción de márgenes y costos de transporte
Adicionalmente a la liberación de hidrocarburos, el mandatario francés indicó que las naciones acordaron trabajar de manera conjunta para disminuir los márgenes de ganancia de las refinerías y reducir los costos logísticos de transporte, los cuales han registrado alzas considerables a raíz de las hostilidades en Medio Oriente. El G7 no descartó la posibilidad de convocar a nuevas mesas de diálogo para evaluar liberaciones adicionales de reservas en caso de que la presión sobre los mercados internacionales persista.








