El sistema meteorológico provocará lluvias puntuales intensas, fuertes rachas de viento y oleaje elevado en Estados del occidente
Por Agenda QR. -La tormenta tropical Rachel continúa su desplazamiento por las aguas del Océano Pacífico, ganando fuerza de manera constante en las últimas horas. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, el fenómeno meteorológico registra una trayectoria paralela a las costas mexicanas. Por ello, las autoridades de Protección Civil mantienen bajo estricta vigilancia la evolución del sistema ante su inminente intensificación a huracán de categoría 1.
Trayectoria del sistema y Estados con alerta de lluvias
La amplia circulación de Rachel provocará desprendimientos nubosos significativos hacia varias entidades del territorio nacional. En este sentido, los pronósticos oficiales prevén lluvias puntuales intensas en Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero. Asimismo, las bandas nubosas generarán chubascos y precipitaciones fuertes en regiones de Nayarit y Sinaloa durante las próximas horas.
Por su parte, el organismo dependiente de la Comisión Nacional del Agua alertó que las lluvias estarán acompañadas de descargas eléctricas y posible caída de granizo. En consecuencia, el flujo acumulado de agua podría incrementar los niveles de ríos y arroyos en zonas vulnerables. Por esta razón, las autoridades instaron a la población a evitar el cruce de cauces con corriente.
Riesgos por oleaje elevado y recomendaciones de Protección Civil
Además de las precipitaciones, el sistema generará rachas de viento de entre 60 y 80 kilómetros por hora a lo largo de la franja costera. Igualmente, las marejadas producirán oleaje elevado de dos a cuatro metros de altura en los litorales del occidente. De este modo, los puertos marítimos de la región evalúan el cierre preventivo a la navegación menor.
Finalmente, Protección Civil exhortó a los habitantes y turistas en las zonas de playa a atender de manera oportuna las indicaciones oficiales. Por lo tanto, los equipos de emergencia permanecen desplegados para prevenir contingencias por deslaves, inundaciones o afectaciones a la infraestructura urbana.








