El perito cardiológico Ricardo Iglesias declara en el juicio sobre la muerte de Diego Armando Maradona
Buenos Aires, Argentina. Durante el desarrollo del juicio que mantiene a siete profesionales de la salud en el banquillo de los acusados por el fallecimiento de Diego Armando Maradona, el perito cardiológico Ricardo Iglesias declaró este jueves que el astro argentino “no tenía patologías evidenciables”, su corazón era “absolutamente normal” y sufrió una “muerte súbita”. En su testimonio ante el tribunal, el especialista que formó parte de la junta médica interdisciplinaria de 2021 afirmó que los eventos agudos de este tipo son completamente inesperados y que no existían elementos previos que preanunciaran un desenlace fatal en la ciudad.
Contradicciones periciales y diagnósticos
Asimismo, la declaración del cardiólogo contrastó abiertamente con los testimonios de médicos y peritos que comparecieron previamente en el proceso judicial, quienes habían señalado que el exfutbolista padecía una miocardiopatía dilatada, presentaba un corazón agrandado y mostraba coágulos compatibles con una agonía prolongada. No obstante, Iglesias argumentó que el paciente resistió intervenciones quirúrgicas y fue evaluado por numerosos especialistas sin que se detectara cardiopatía alguna, reconociendo únicamente que en el año 2000 fue diagnosticado con una afección similar derivada del consumo de sustancias, la cual aseguró que se revierte favorablemente tras superar dicha adicción en la ciudad sudamericana.
Discusión sobre signos de alarma
Mientras tanto, durante la audiencia, el fiscal Cosme Iribarren confrontó al perito respecto a diversos síntomas registrados por enfermeros y allegados días antes del deceso —tales como hinchazón, taquicardia, ronquidos y fatiga—, los cuales otros expertos calificaron como indicios de insuficiencia cardíaca. Por su parte, el testigo restó importancia a tales manifestaciones al señalar que “no dicen nada”, aunque admitió que se presentaron episodios vinculados a hipertensión que ameritaban medidas preventivas básicas, como una dieta sin sal y movilidad, manteniendo el debate sobre el tratamiento domiciliario recibido por el ídolo deportivo en la ciudad.








