AgendaQR
La tarde del jueves, la vida de Angelita Meraz León, una luchadora incansable por la búsqueda de los desaparecidos en Baja California, fue arrebatada por la violencia. La presidenta del colectivo Unión y Fuerza por Nuestros Desaparecidos en Tecate fue atacada a balazos en su propio negocio, un salón de belleza ubicado en el municipio de Tecate.
Angelita se dedicaba a buscar a su hermano Juan José, desaparecido desde 2018, y a otros cientos de personas que sufren el mismo destino. Su caso evidenció la ineficacia y la indolencia de las autoridades estatales, que no solo no le informaron que su hermano había sido encontrado en una fosa común, sino que además perdieron su cuerpo cuando ella intentó recuperarlo.
La Fiscalía General del Estado (FGE) no ha dado ninguna información sobre el homicidio ni sobre los responsables del mismo. La Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) condenó el hecho y exigió a la FGE que realice una investigación pronta y exhaustiva para esclarecer el asesinato y evitar la impunidad. El ombudsperson, Jorge Ochoa, señaló que este tipo de agresiones son un atentado contra el tejido social y los derechos humanos.
El asesinato de Angelita Meraz causó indignación y dolor entre los colectivos de familiares de desaparecidos de todo el país, que se solidarizaron con su causa y exigieron justicia. En redes sociales, expresaron su rabia, su desesperanza y su amor por sus desaparecidos. Ceci Flores, fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, hizo un llamado a los cárteles para que respeten la vida de las madres buscadoras y les permitan seguir con su labor. “No nos estén matando, porque nuestro único pecado es amar a nuestros desaparecidos más que a nuestra propia vida y arriesgar nuestra vida constantemente por estar luchando por ellos”, dijo.









