A doce años de su inauguración, el corredor de la avenida Tulum exhibe deterioro material, maleza y pérdida de elementos conmemorativos
Por Agenda QR. -El emblemático Paseo Cultural de la avenida Tulum presenta un marcado deterioro en su infraestructura. A doce años de la inauguración de la primera escultura, la zona exhibe un visible abandono que contrasta con su meta original de reactivación urbana.
Origen e inconsistencia curatorial del corredor
El proyecto comenzó durante el trienio municipal de Paul Carrillo de Cáceres. Posteriormente, el gobierno de Remberto Estrada Barba dio continuidad a los trabajos. La propuesta buscaba embellecer el entorno del Palacio Municipal. Para lograrlo, las autoridades gestionaron monumentos mediante donaciones de diversas embajadas e instituciones.
El esquema de donaciones generó una colección heterogénea de personajes. Las figuras carecen de un hilo conductor histórico vinculado a la identidad de Quintana Roo. El recorrido inició en 2014 con la develación del busto de José Alfredo Jiménez. Con el tiempo, el municipio sumó homenajes a Khalil Gibrán, Nelson Mandela y Mahatma Gandhi. El corredor concluyó en 2017 al integrar la efigie del obispo Makarios III.
Deterioro del espacio público y pérdidas materiales
Las administraciones posteriores suspendieron el mantenimiento integral del andador. Actualmente, la maleza prolifera sin control en las jardineras contiguas a la ciclovía. Asimismo, los peatones arrojan basura con frecuencia en el área, donde abundan latas de cerveza y botellas de plástico.
El descuido afecta directamente el estado físico de los monumentos. Las esculturas acumulan suciedad y manchas provocadas por las aves. En el caso de Makarios III, el desgaste vuelve casi ilegible la inscripción. Además, el monumento a Nelson Mandela perdió por completo su placa informativa. Por su parte, la base dedicada a José Alfredo Jiménez presenta desprendimientos severos en su acabado cerámico.








