Pacientes, familiares y activistas marchan en el Centro Histórico de la Ciudad de México para exigir la legalización de la eutanasia
Ciudad de México. Decenas de pacientes, familiares y activistas integrantes de la Coalición Muerte Digna ¡Ya! marcharon este viernes por el Centro Histórico de la Ciudad de México para exigir la legalización de la eutanasia y la asistencia médica para morir, partiendo desde el Palacio de Bellas Artes hacia las oficinas de la Jefatura de Gobierno capitalina. Tras la movilización, el gobierno local se comprometió a dar prioridad en este periodo legislativo al debate de la denominada ‘Ley Trasciende’, una propuesta impulsada por la activista y paciente terminal Samara Martínez que busca garantizar el derecho a una muerte digna mediante la regulación de servicios médicos para padecimientos en etapas avanzadas o terminales.
Compromiso institucional y ruta legislativa
Durante el encuentro sostenido en la sede del gobierno capitalino, la mandataria local Clara Brugada expresó su respaldo a los manifestantes y señaló que la administración local considera el tema como prioritario, estableciendo el compromiso de trazar una ruta de trabajo para que la capital se convierta en la primera entidad del país en aprobar una reforma de esta naturaleza antes de que el calendario electoral frene los debates. Asimismo, los paquetes de iniciativas —que incluyen reformas constitucionales a nivel federal y cambios a la Ley de Salud, el Código Penal y el Código Civil locales— fueron entregados formalmente al Congreso de la Ciudad de México y a los legisladores locales Xóchitl Bravo y Fernando Zárate para su análisis en las próximas sesiones.
Respaldo social y marco normativo actual
La iniciativa legislativa, respaldada por investigaciones de Altazor Intelligence y Data for World que indican que siete de cada diez personas en México apoyan regular la ayuda médica para morir, acumula más de 154,000 firmas y el respaldo de más de 2,400 profesionales de la salud. Actualmente, el marco legal mexicano contempla únicamente la voluntad anticipada para rechazar tratamientos que prolonguen la vida, pero prohíbe la eutanasia activa, mientras que a nivel federal la presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado la complejidad del asunto y la necesidad de propiciar una discusión social amplia entre los sectores involucrados.








