La disminución de biomasa marina y el cambio de semáforo a nivel alto reducen la presión en los litorales turísticos de la entidad.
Por Agenda QR. -El monitoreo oceanográfico regional registró un descenso significativo en la presencia de macroalgas en aguas del Caribe Mexicano, lo que representa una reducción directa en el volumen de arribos hacia las principales costas turísticas de la entidad. De acuerdo con el más reciente reporte técnico emitido por las autoridades marítimas, la biomasa presente en la zona experimentó una baja del 15.6 por ciento, situándose en 15,640 toneladas métricas frente a las 18,530 toneladas computadas en el informe inmediato anterior.
Por consiguiente, el semáforo de alerta ambiental modificó su categoría de abundante a nivel alto, aliviando la presión operativa y de mantenimiento en las franjas de arena de diversos destinos del estado.
Dinámica de corrientes y comportamiento en la costa de Tulum
En el litoral de Tulum, la concentración estimada disminuyó de 13 a 11 toneladas métricas, conservando no obstante una proyección de arribo menor para una ventana de 24 horas. Asimismo, los análisis oceanográficos registraron una variación en los patrones de circulación marina frente a esta costa, donde la corriente viró de dirección noroeste a este, reduciendo simultáneamente su velocidad de 0.3 a 0.2 nudos.
Por su parte, los modelos de trayectoria eliminaron la previsión de recale de un conglomerado de seis toneladas que previamente se perfilaba hacia la zona de Boca Paila en un lapso de 48 horas, descartando afectaciones inmediatas en dicho sector protegido.
Zonas bajo vigilancia inmediata en la franja costera
A pesar de la mejoría general en los litorales, los reportes técnicos detectaron la formación de un conglomerado de seis toneladas con potencial de recale hacia los puntos de Xcacel y Akumal en el corto plazo. En consecuencia, la exposición inmediata de biomasa queda concentrada exclusivamente en el corredor Tulum–Xcacel–Akumal durante las siguientes 24 horas.
Finalmente, el sector hotelero y las brigadas de conservación mantienen activos los protocolos de monitoreo y limpieza costera para preservar las condiciones óptimas de los balnearios ante estas fluctuaciones naturales.








