La comunidad global analiza las consecuencias tras la noticia de que EUA sanciona a presidenta de la Corte Penal Internacional, Tomoko Akane
Washington, EUA. El Gobierno de Estados Unidos impuso este martes sanciones formales contra Tomoko Akane, presidenta de la Corte Penal Internacional, así como contra el abogado senegalés Abdoulaye Seye. Esta medida forma parte de una estrategia agresiva encabezada por la Administración de Donald Trump contra el tribunal internacional; por consiguiente, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro incorporó a ambos funcionarios a la Lista de Nacionales Especialmente Designados. El secretario de Estado, Marco Rubio, justificó la acción señalando que los sancionados participaron en procesos contra funcionarios de naciones que no reconocen la jurisdicción del organismo internacional.
Last month, I launched a diplomatic campaign to dismantle the ICC’s threat to our national sovereignty. The Trump Administration is sanctioning ICC President Tomoko Akane and Senior Trial Lawyer Abdoulaye Seye in our unwavering mission to protect Americans from this sham of a…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) August 18, 2026
Sancionan a funcionarios internacionales
Las restricciones también alcanzaron a los jueces Gocha Lordkipanidze, originario de Georgia, y Erdenebalsuren Damdin, de Mongolia, derivado de su participación en una sala de apelaciones. El tribunal rechazó recientemente una apelación israelí respecto a una investigación sobre presuntos crímenes de guerra cometidos en la Franja de Gaza desde el 7 de octubre de 2023. Mientras la presidenta Akane desempeña labores institucionales, Seye está vinculado a la fiscalía y habría supervisado indagatorias sobre asentamientos en Cisjordania. Debido a este contexto, EUA sanciona a presidenta de la Corte Penal Internacional y a otros integrantes clave, endureciendo su postura diplomática ante el tribunal.
Implicaciones de la medida
La OFAC confirmó que las sanciones entraron en vigor inmediatamente, aunque se permitirán cierres de cuentas y transacciones pendientes únicamente hasta el 17 de septiembre. Asimismo, la normativa prohíbe realizar operaciones con entidades donde los sancionados posean al menos el 50 por ciento de participación directa o indirecta. Washington insiste en que estas acciones responden a su política de no reconocer el Estatuto de Roma; en consecuencia, consideran que las investigaciones de la CPI representan una amenaza para su seguridad nacional. Así, el hecho de que EUA sanciona a presidenta de la Corte Penal Internacional refleja una escalada en la confrontación política frente a las órdenes de aprehensión contra figuras como Benjamin Netanyahu.
Ofensiva de Donald Trump
Esta dinámica no es nueva, pues en febrero el mandatario estadounidense firmó una orden ejecutiva para penalizar a fiscales, jueces y defensores de derechos humanos vinculados a la CPI. La administración norteamericana mantiene una postura firme de rechazo total hacia cualquier tribunal que pretenda juzgar acciones del ejército estadounidense o de sus aliados estratégicos. Mientras la comunidad internacional observa con preocupación, el Gobierno de Estados Unidos sostiene que EUA sanciona a presidenta de la Corte Penal Internacional como medida de protección ante lo que califica como injerencia judicial externa. La tensión se mantiene alta mientras las autoridades estadounidenses buscan limitar el alcance de las investigaciones globales sobre presuntos crímenes de guerra.








