Una investigación de MCCI revela que la exfuncionaria Araceli Hernández Perea constituyó empresas y adquirió propiedades en EE. UU. junto a un colaborador de Florian Tudor.
Por Agenda QR. -Una investigación periodística publicada por la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) señala que Araceli Hernández Perea, exdirectiva de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), constituyó sociedades empresariales en Texas y adquirió propiedades de lujo en Estados Unidos junto a Alejandro Enrique Arcos Romero. De acuerdo con el reporte, Arcos Romero es identificado por las autoridades federales como un colaborador de la red criminal encabezada por Florian Tudor, conocida como la mafia rumana. Por lo tanto, el caso saca a la luz los riesgos de conflicto de interés que enfrentan las instituciones encargadas de la seguridad fronteriza y el control comercial en el país.
De acuerdo con la información documentada por MCCI, la alianza comercial y las transacciones inmobiliarias se formalizaron poco después de que Hernández Perea concluyera su desempeño como directora de Recursos Materiales de la ANAM. El trabajo periodístico expone que, mediante este entramado de empresas compartidas, la exservidora pública adquirió una residencia de lujo en Texas valuada en cerca de un millón de dólares, coincidiendo en operaciones patrimoniales con un perfil investigado por presuntos esquemas de blanqueo de capitales.

Los nexos corporativos con la red de Florian Tudor
La investigación de MCCI detalla que Alejandro Enrique Arcos Romero figura en expedientes de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y de la Fiscalía General de la República (FGR) por presuntamente diseñar el esquema de empresas fachada utilizado por la banda de Florian Tudor. Dicha estructura delictiva operaba principalmente en la Riviera Maya, dedicándose a la clonación masiva de tarjetas bancarias y al saqueo de cajeros automáticos mediante la colocación de tecnología adulterada.
En este sentido, la revelación de la organización civil destaca que, mientras la red de Tudor enfrentaba bloqueos de cuentas bancarias y órdenes de aprehensión por lavado de dinero, Arcos Romero continuó diversificando inversiones corporativas e inmobiliarias, asociándose directamente con Hernández Perea. La exfuncionaria aduanera, por su parte, no reportó estos nexos ni potenciales conflictos de interés en sus declaraciones patrimoniales institucionales.
Adjudicaciones estratégicas y vacíos de fiscalización
Durante su paso por la administración pública federal, Araceli Hernández Perea estuvo al frente del área responsable de licitar y adjudicar contratos multimillonarios para la adquisición de equipos de inspección no intrusiva (rayos X) utilizados en los puntos de control aduanero del país. Los analistas citados por el reporte señalan que el estrecho vínculo mercantil entre quien administraba las compras de seguridad nacional y un colaborador investigado por proteger las operaciones de la mafia rumana representa una grave vulnerabilidad para las instituciones del Estado.
Por consiguiente, la evidencia aportada por MCCI subraya la importancia de fortalecer los controles de confianza periódicos y revisar la normativa respecto a las actividades profesionales de exservidores públicos con acceso a información sensible. Adicionalmente, el informe del organismo plantea la necesidad de que las instancias correspondientes den seguimiento a la vigencia y operaciones de las sociedades corporativas vinculadas a estos casos.








