Donald Trump firmó una orden para restringir la ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos a hijos de migrantes
Washington, EUA. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves un nuevo decreto ejecutivo mediante el cual pretende limitar la ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos, buscando erradicar el denominado turismo de maternidad, pese a que el Tribunal Supremo de esa nación invalidó el pasado 29 de junio una restricción previa dictaminada por la propia Casa Blanca al inicio de su segundo periodo de gobierno.
Interpretación constitucional y excepciones
El mandatario republicano argumenta que la Decimocuarta Enmienda, promulgada en 1868 tras la guerra civil, ha sido interpretada de forma errónea, pues originalmente buscaba beneficiar únicamente a descendientes de esclavos; por consiguiente, la administración presidencial busca restringir este beneficio a descendientes de diplomáticos, visitantes por maternidad, personas vinculadas con terrorismo o nacidos en territorios no incorporados como Puerto Rico.
Ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos
La orden ejecutiva original emitida el 20 de enero de 2025 impactaba anualmente a un estimado de 255 mil menores de edad; de esta forma, el máximo tribunal estadounidense determinó previamente que cualquier infante nacido en la nación bajo presencia parental irregular queda sujeto a la jurisdicción federal, garantizándole constitucionalmente la ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos.
Postura gubernamental y políticas migratorias
Pese al pronunciamiento judicial previo, el gobierno norteamericano insiste en que el dictamen del alto tribunal aún deja margen legal para regular casos vinculados con el turismo gestacional; en consecuencia, la gestión federal endurece sus directrices fronterizas y administrativas para restringir los certificados de naturalización automática a los recién nacidos.
El jefe de Estado reiteró ante los medios de comunicación que su administración continuará impulsando reformas a los criterios de nacionalidad; de este modo, el poder ejecutivo promueve una de sus promesas de campaña más severas para modificar de forma permanente las reglas relativas a la ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos.








