La histórica alianza Pemex y Petrobras reactivará la búsqueda de hidrocarburos en zonas profundas del Golfo de México y Cantarell.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció de forma oficial que la empresa estatal brasileña Petrobras respaldará activamente a Petróleos Mexicanos (Pemex) en la exploración de nuevos yacimientos de crudo. Esta cooperación bilateral se concentrará, principalmente, en la búsqueda de hidrocarburos dentro de aguas profundas. Mediante esta estrategia, el Gobierno federal busca consolidar la producción nacional y avanzar con firmeza hacia la soberanía energética del país.
Durante su conferencia de prensa matutina, la mandataria mexicana explicó que la experiencia tecnológica de la firma sudamericana resultará un factor clave. Por lo tanto, los especialistas de ambas naciones identificarán recursos en zonas prioritarias donde México requiere ampliar su capacidad operativa de manera urgente.
“En esta parte de exploración nos van a ayudar mucho, porque ellos han desarrollado nuevas técnicas para la exploración de petróleo, particularmente en aguas profundas”, puntualizó la jefa del Ejecutivo.
Cantarell vuelve al centro de la estrategia energética
Como parte de los análisis iniciales, Sheinbaum confirmó que uno de los proyectos principales consiste en estudiar las zonas más profundas del histórico yacimiento de Cantarell. Este complejo, ubicado en el Golfo de México, funcionó durante décadas como el pilar de la industria petrolera nacional.
Sin embargo, la presidenta recordó que administraciones anteriores sometieron este campo a un ritmo de extracción desmedido. Aquella política aceleró drásticamente el declive del complejo. “Se sobreexplotó el principal yacimiento de crudo del país; se sacó el petróleo más rápido y se acabó una mayor parte”, subrayó con tono crítico. Por esta razón, la alianza Pemex y Petrobras representa una oportunidad técnica para reevaluar el potencial oculto en las capas inferiores de la región.
Crítica la sobreexplotación y exportación de crudo en sexenios pasados
La mandataria sostuvo firmemente que el incremento de producción en los gobiernos neoliberales respondió exclusivamente a una política de exportación masiva. De acuerdo con sus datos, la mayor parte de ese recurso se enviaba directamente a los Estados Unidos, debilitando el mercado interno.
Bajo la gestión de Ernesto Zedillo se producían 2.1 millones de barriles diarios, mientras que con Vicente Fox la cifra alcanzó un pico de 3.4 millones en 2003. Esta estrategia de vaciado provocó, en consecuencia, el agotamiento prematuro de las reservas estratégicas del territorio mexicano.
Meta de producción se fija en 1.8 millones de barriles diarios
A diferencia del pasado, la actual administración prioriza el abastecimiento interno sobre la comercialización externa de petróleo crudo. Por consiguiente, la meta nacional se ha fijado en mantener una producción cercana a los 1.8 millones de barriles por día.
Este volumen específico se destinará a alimentar de forma directa el Sistema Nacional de Refinación. De este modo, el país garantizará el suministro de combustibles esenciales para los consumidores locales. “Ahora todo el petróleo que se produce prácticamente se refina en México y sirve para la demanda interna”, enfatizó. Por ello, consolidar la alianza Pemex y Petrobras resulta indispensable para asegurar la estabilidad del flujo de refinación a mediano plazo.
Un plan ambicioso para reactivar el Golfo de México
Finalmente, el Gobierno federal diseña un programa integral para replantear el aprovechamiento de campos que ya fueron explotados superficialmente. El uso de tecnologías de última generación permitirá determinar la viabilidad comercial de nuevos mantos profundos en aguas nacionales.
En paralelo, las autoridades aceleran los trabajos de modernización en las refinerías de Tula y Salina Cruz. Estas obras disminuirán la producción residual de combustóleo, elevando la manufactura de gasolinas y diésel de ultra bajo azufre. Con estas acciones integradas, la soberanía energética se posiciona como el eje central de la economía mexicana durante el presente sexenio.








