El ministro Dominic LeBlanc formalizó la postura con la que Canadá busca extender el tratado comercial
El Gobierno de Canadá notificó de manera oficial a sus socios comerciales de Norteamérica su firme intención de prolongar la vigencia del tratado de libre comercio regional por un periodo adicional de 16 años. Esta postura estratégica surge en un escenario complejo, caracterizado por las crecientes tensiones comerciales que la nación norteña sostiene actualmente con la administración de Washington.
Canadá busca extender
El ministro canadiense responsable de la relación comercial con Estados Unidos, Dominic LeBlanc, fue el encargado de formalizar la postura de Ottawa a través de una misiva. El funcionario envió este documento a sus homólogos estadounidense y mexicano con el propósito de anticiparse a la fecha límite para la revisión del pacto, estipulada para el próximo 1 de julio.
Según lo revelado por el prestigiado diario de circulación nacional The Globe and Mail, la recomendación de extender el pacto por otros 16 años contempla la posibilidad de negociaciones. Las autoridades de Ottawa reconocieron abiertamente que los otros integrantes de la alianza comercial podrían demandar modificaciones sustanciales a las cláusulas vigentes antes de otorgar su consentimiento.
Negociaciones en Washington
Por consiguiente, el ministro LeBlanc programó un encuentro clave en la capital estadounidense con Jamieson Greer, quien se desempeña como representante de Comercio de Estados Unidos. Este funcionario es identificado actualmente por los analistas internacionales como uno de los principales artífices de la estricta política arancelaria implementada por el presidente Donald Trump.
Mientras tanto, la administración de Trump ha manifestado con claridad durante el último año y medio su rechazo a una ratificación automática del acuerdo comercial vigente. El gobierno estadounidense pretende imponer reformas profundas que afectarán primordialmente a la industria automotriz y el acceso al históricamente protegido mercado de los productos lácteos canadienses.
En consecuencia, la Casa Blanca ya ha iniciado mesas de diálogo formales con los representantes de México para evaluar las modificaciones correspondientes; sin embargo, las autoridades de Washington todavía no han abierto canales similares de discusión bilateral con sus contrapartes de Ottawa. De esta forma, el panorama regional se mantiene bajo una constante incertidumbre diplomática.









