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Contaminación persiste en el Golfo de México tras derrame en Cantarell

Manchas de petróleo en el Golfo continúan recalando en playas de Veracruz y Tabasco debido a las corrientes marinas y los vientos

Por Agenda QR

Golfo de México. La Red Corredor Arrecifal, en conjunto con diversas comunidades costeras, denunció que la presencia de crudo continúa afectando severamente múltiples regiones tras la avería en un ducto del complejo Abkatún-Pol-Chuc. Este incidente, originado en la zona de Cantarell, dentro de la Sonda de Campeche, ha provocado que el hidrocarburo se desplace por las corrientes marinas, alcanzando ecosistemas vulnerables. Según las organizaciones civiles, los trabajos de remediación han sido insuficientes, puesto que en aproximadamente 81 playas se identificaron restos de combustible durante el mes de abril. En consecuencia, la emergencia ambiental sigue activa, mientras el petróleo se mezcla con la arena en forma de manchas y pequeñas hojuelas que dificultan las labores de limpieza profunda en el litoral.

Impacto en la fauna

El monitoreo ciudadano ha revelado una cifra alarmante de mortandad en diversas especies que habitan el ecosistema marino del Golfo. Hasta el momento, las agrupaciones ambientales han contabilizado un total de 22 tortugas marinas, 4 delfines y 2 pelícanos sin vida, así como el deceso de un manatí y múltiples cardúmenes de peces. De esta manera, se evidencia que el derrame en Cantarell no solo afecta la estética de las costas, sino que compromete la biodiversidad de áreas protegidas y manglares. Por consiguiente, los especialistas advierten sobre posibles daños irreversibles en los sistemas arrecifales, los cuales requieren una evaluación técnica inmediata para determinar la magnitud del desastre biológico provocado por el hidrocarburo.

Comunidades en vulnerabilidad

Asimismo, las agrupaciones sociales acusan una atención dispar y selectiva por parte de las autoridades, quienes presuntamente han priorizado la limpieza en sectores turísticos y centros urbanos. De esta forma, las poblaciones indígenas y afromexicanas que residen en playas remotas se encuentran en una situación de abandono institucional ante la contingencia. Mientras tanto, el hidrocarburo sigue recalando en sitios como Punta San Juan en Veracruz y la Barra de Tupilco en Tabasco, debido a que el petróleo en el Golfo parece haberse depositado en el lecho marino. Por lo tanto, los eventos meteorológicos conocidos como “Nortes” arrastran constantemente estos sedimentos hacia la orilla, prolongando la crisis sanitaria y económica de las familias que dependen directamente del mar.

Exigen diálogo urgente

Ante la gravedad del escenario, las ONGs demandan una transformación estructural en la gestión de desastres petroleros y la apertura de una mesa de diálogo con las poblaciones damnificadas. Es imperativo que se reconozcan las afectaciones a la salud pública y se implemente un plan de regeneración integral que contemple todos los ecosistemas dañados sin distinción alguna. Por consiguiente, la falta de transparencia en los análisis del fondo marino sugiere que el derrame en Cantarell podría tener repercusiones a mucho más largo plazo de lo admitido oficialmente. Así pues, la presión civil aumenta para que se atienda de manera equitativa a cada comunidad afectada, garantizando que la justicia ambiental prevalezca sobre los intereses operativos de la industria energética en la región.

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