Una fuerte tormenta invernal paraliza el noreste de Estados Unidos con 40 millones de afectados y miles de vuelos cancelados en ocho estados.
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Una poderosa tormenta invernal ha sumergido al noreste de la Unión Americana en un estado de parálisis total durante las últimas horas. Más de 40 millones de personas enfrentan actualmente los efectos de una intensa nevada que ha cubierto de blanco múltiples estados de la región. La magnitud del fenómeno meteorológico obligó a las autoridades a suspender actividades escolares, comerciales y gubernamentales para proteger la integridad de los ciudadanos. Incluso la sede de las Naciones Unidas, ubicada en el distrito de Manhattan, mantuvo sus puertas cerradas debido a las condiciones climáticas extremas.
La infraestructura de transporte sufrió el impacto más severo debido a la acumulación de nieve y la nula visibilidad en las pistas. Un total de seis mil vuelos con origen o destino a los Estados Unidos fueron cancelados según los registros del sitio FlightAware. Esta cifra de la tormenta invernal se suma a otros dos mil viajes programados para la jornada de hoy que tampoco pudieron despegar. Cientos de pasajeros permanecen varados en las terminales aéreas a la espera de que las condiciones permitan reanudar las operaciones de forma segura.
Estados en emergencia por los efectos de la tormenta invernal
Los gobernadores de ocho estados de la costa este tomaron la decisión de declarar formalmente una situación de emergencia ante el peligro. Entre las entidades afectadas se encuentran Connecticut, Delaware, Maryland, Massachusetts, Nueva Jersey, Nueva York, Pensilvania y también el estado de Rhode Island. Estas declaraciones permiten movilizar recursos adicionales y equipos de rescate para atender las zonas que han quedado aisladas por la densa capa de nieve. Las autoridades instan a la población a permanecer dentro de sus hogares y evitar traslados innecesarios por las carreteras principales.
Daños a la infraestructura y cortes de energía
El temporal ha dejado registros impresionantes con acumulaciones que alcanzan hasta los 90 centímetros de nieve en puntos específicos de la geografía. Además, ráfagas de viento de hasta 90 kilómetros por hora han derribado cableado eléctrico y estructuras ligeras durante el paso de la tormenta invernal. Miles de hogares y negocios perdieron el suministro de electricidad, siendo la ciudad de Nueva York una de las zonas con mayores afectaciones reportadas. Las cuadrillas de trabajadores esperan que los vientos disminuyan para iniciar con las labores de reparación y restablecimiento del servicio de luz.
Declaraciones de las autoridades locales en Nueva York
El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, informó a los medios de comunicación que lo peor del temporal ya pasó. No obstante, el servicio meteorológico nacional mantiene activas las alertas por riesgo de inundaciones en áreas vulnerables de Nueva York y Nueva Jersey. La combinación del deshielo prematuro y las marejadas ciclónicas representa una amenaza latente para las comunidades costeras que aún limpian los escombros. La vigilancia continuará de manera estricta durante las próximas veinticuatro horas para prevenir incidentes mayores derivados del acumulado de agua y nieve.
Recuperación gradual tras el paso del temporal
A pesar de que el cielo comienza a despejarse, las escuelas y servicios municipales en Boston y Nueva York permanecen bajo suspensión temporal. La prioridad de los ayuntamientos es garantizar que las vialidades principales estén libres de hielo para permitir el paso de los suministros básicos. Se recomienda a los propietarios de comercios revisar sus estructuras y asegurar que las aceras sean seguras para los peatones en las zonas urbanas. Se espera que la normalidad regrese paulatinamente a la región noreste conforme las temperaturas comiencen a estabilizarse en los niveles habituales de invierno.
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