Analistas financieros observan el impacto del cese de recortes tras mantenerse la tasa en 7%
Ciudad de México. La Junta de Gobierno del Banco de México determinó este jueves conservar la tasa en 7%, marcando un punto de inflexión tras un prolongado periodo de flexibilización monetaria. Esta resolución surge después de que la institución ligara un total de 13 reuniones consecutivas aplicando recortes desde el año 2024; por consiguiente, el indicador se estabiliza tras una reducción acumulada de 425 puntos base en la referencia económica nacional. De esta manera, el organismo central opta por la cautela en su primera sesión del año para analizar el entorno financiero actual antes de proceder con nuevos movimientos en el costo del dinero.
Con la presencia de todos sus miembros, la Junta de Gobierno del #BancodeMéxico decidió por unanimidad conservar la Tasa de Interés Interbancaria a 1 día, a un nivel de 7.00%. Consulta el comunicado en: https://t.co/WDyyv9EEXG pic.twitter.com/LuTdeZRMNu
— Banco de México (@Banxico) February 5, 2026
Pausa al ciclo descendente
El comunicado oficial emitido por la autoridad monetaria subraya que la decisión de conservar la tasa en 7% responde directamente a una evaluación minuciosa sobre el panorama inflacionario vigente. Los integrantes de la junta señalaron la pertinencia de interrumpir la racha de descensos para observar con detenimiento los efectos de los ajustes fiscales introducidos al inicio de este ciclo anual. Asimismo, la institución considera fundamental vigilar la trayectoria de los precios al consumidor y los factores externos que podrían alterar la estabilidad económica del país en el corto plazo.
Factores de riesgo económico
Además del análisis sobre los precios, el banco central enfatizó la necesidad de medir el impacto derivado de la reciente debilidad en la actividad productiva y el comportamiento del mercado cambiario. La Junta de Gobierno evalúa si el nivel de restricción aplicado hasta ahora es suficiente para mantener la tasa en 7% sin comprometer la recuperación económica necesaria para el crecimiento nacional. En consecuencia, el Banco de México se mantendrá atento a la evolución de estas variables antes de retomar cualquier ajuste adicional que modifique las condiciones financieras de las familias mexicanas.









