Habitantes del fraccionamiento Bali denunciaron dos años de afectaciones por incendios clandestinos de basura y desechos tóxicos sin atención efectiva del Ayuntamiento.
Por Agenda QR
Vecinos del fraccionamiento Bali, al sur de Playa del Carmen, acudieron al Palacio Municipal antiguo para exigir acciones contra las quemas ilegales que, desde hace dos años, los afectan de forma constante. Los habitantes señalaron que los incendios provienen tanto de colonias irregulares, como Las Torres, donde se quema basura por falta de recolección, como de desarrolladoras que incineran residuos tóxicos en áreas selváticas.
Constructores señalados
Patricia Clemente, vecina de Bali, señaló que entre los responsables se encuentra el desarrollo de lujo Corasol, propiedad de Hugo Salinas, fundador de Elektra. Explicó que estas prácticas son más dañinas porque incluyen materiales como plásticos, unicel y otros desechos contaminantes. “Aprovechan que en la zona hay abundante selva y lo ven como un sitio fácil para deshacerse de su basura”, acusó.
Autoridades omisas
Los residentes relataron que, tras ser ignorados por la presidenta municipal Lili Campos, recurrieron a la gobernadora Mara Lezama, quien solicitó la intervención de la Procuraduría de Protección al Ambiente. En ese momento, el organismo bloqueó un camino usado para depositar desechos, lo que redujo las quemas. Sin embargo, después de un mes, desconocidos retiraron las piedras y la problemática regresó.
Falta de respuesta municipal ante las quemas ilegales en Playa del Carmen
Vecinos denunciaron que han entregado oficios a Samantha Álvarez, secretaria de Medio Ambiente local, pero aseguran que no ha dado respuesta alguna. “Cuando reportamos nos piden la ubicación exacta del incendio, pero no podemos recorrer la selva de noche y arriesgarnos para buscar a quienes queman ilegalmente”, declaró Beatriz Paz.
Impacto en la comunidad
En la zona viven alrededor de tres mil familias distribuidas en Bali 1 y 2, Valeria, Almara, La Joya y Tula, además de varios planteles escolares. Los habitantes describieron que cada día despiertan con patios llenos de ceniza, olor penetrante en el aire y bruma visible en el cielo, además de padecer tos, irritación ocular y dolor de garganta. “O las autoridades son indiferentes o están coludidas con las constructoras”, reclamó una inconforme, tras recordar que al hallar desechos con logotipos de Corasol, la PPA dialogó con representantes legales de la empresa, pero no hubo seguimiento.









