Skip to content

Pareja de Michigan acusa que la justicia en Quintana Roo fue “usada como arma” contra ellos al ser encarcelados en Cancún un mes por disputa de tiempos compartidos

Un caso de corrupción judicial en Cancún. Una pareja de Michigan fue encarcelada por un mes tras una disputa con Palace Resorts.
La corrupción judicial en Cancún bajo la lupa de EU; un caso de abuso de poder en una disputa por tiempos compartidos que llevó a una pareja a una cárcel con “criminales violentos”

Agenda QR: Cancún, Quintana Roo.– La corrupción judicial en Cancún ha sido señalada por una pareja de Michigan, de 60 años. Ellos acusan que el sistema judicial de México fue “utilizado como arma” en su contra. La pareja fue detenida por un mes en una cárcel de Cancún. El motivo: una disputa de tiempos compartidos con Palace Resorts. La pareja, a pesar de haber ayudado al resort a generar más de 4 millones de dólares en ganancias, fue arrestada. El caso se resolvió con un acuerdo de no divulgación que la pareja firmó bajo coerción. La corrupción judicial en Cancún es un problema grave.

Los Akeos, pareja de Michigan, compró tiempos compartidos para el lugar en 2016. En su rol de “clientes mayoristas”, revenderían las reservas a otros bajo un acuerdo con Palace Resorts. A cambio de ayudar al resort a obtener 4 millones de dólares en ganancias, la pareja recibió “estancias de bonificación”. La hija de la pareja, Lindsay Hull, afirmó que sus padres amaban vacacionar. De igual forma, les gustaba “compartirlo con otras personas”.

De un acuerdo de negocios a una cárcel en Cancún

El acuerdo de los Akeos con el resort se rompió en marzo de 2022. Aconteció después de que los términos del acuerdo cambiaron cuatro meses antes, en noviembre de 2021. El resort envió a la pareja una carta de cese y desistimiento. Los acusó de “incumplir su membresía”. La empresa Palace Resorts, además, renegó de las reservas que los Akeos habían ayudado a gestionar para otros. La pareja, a su vez, disputó los cargos con las compañías de tarjetas de crédito. Argumentaron que el “producto o servicio no había sido recibido”. La respuesta del resort fue presentar cargos. Los acusó de “cancelar fraudulentamente” las transacciones.

El 4 de marzo, la pareja fue detenida por la aduana mexicana. Los esposaron. Los llevaron a la prisión del Cereso de Cancún por 30 días. Los mantuvieron en celdas con “criminales violentos” en condiciones deplorables. “Ellos estaban asustados, aterrorizados y temerosos de que nunca volverían a casa”, alega la demanda. de acuerdo al reporte de New York Post.

La intervención de Donald Trump en favor de la pareja de Michigan

Su “cautiverio” en la cárcel de Cancún llegó a los titulares nacionales. Provocó la intervención del presidente Donald Trump. Él envió al congresista Tom Barrett (R-Mich.) a México para abogar por su regreso. Paul, veterano de la Marina con 21 años de servicio, y Christy fueron separados en las celdas.

Christy estuvo por dos semanas en una celda con un inodoro que no funcionaba. Paul, en su primera noche en la cárcel, estuvo con 35 hombres. A la habitación de Paul “los guardias le rociaron gas pimienta al ventilador para calmar a los prisioneros agitados”. La corrupción judicial en Cancún fue evidente.

Un acuerdo firmado bajo coacción

Después de un mes en la cárcel, su abogado y el congresista Barrett les dijeron que la única forma de que los fiscales mexicanos retiraran el caso era que firmaran un acuerdo. El acuerdo incluía un pacto de confidencialidad. Debían cerrar una página de Facebook de clientes descontentos. Tenían que pagarle al resort una suma de dinero. Y debían guardar silencio sobre su calvario. La corrupción judicial en Cancún fue el motor detrás de este acuerdo.

Más Noticias