Washington, D.C., Estados Unidos.– El presidente estadounidense, Donald Trump, protagonizó un momento que generó cuestionamientos durante un almuerzo multilateral con cinco líderes de África Occidental este miércoles. En presencia de los medios, Trump elogió al presidente de Liberia por su buen inglés, sin percatarse de que este es el idioma oficial del país africano. Este desatino presidencial marcó el inicio de un encuentro clave.
Joseph Boakai, presidente de Liberia, hizo una breve presentación, agradeciendo a Trump por su invitación. Entonces, el mandatario estadounidense exclamó: “Vaya, qué buen inglés. Es hermoso. ¿Dónde aprendió a hablarlo tan bonito?”. La sorpresa de Trump fue evidente cuando Boakai le respondió que en Liberia. “¿En Liberia? ¡Vaya! Hay gente en esta mesa que no puede hablar tan bien”, dijo el presidente estadounidense, aparentemente sin saber que el inglés es el idioma oficial de Liberia. Este episodio revela una falta de conocimiento básico sobre las naciones con las que se reunía, constituyendo un claro desatino presidencial.
Recortes de ayuda y recursos naturales como eje
Además de Boakai, la reunión contó con la participación de los líderes de Senegal, Gabón, Mauritania y Guinea-Bissau. Este encuentro causó sorpresa. Ninguno de los países invitados pertenece al grupo de las grandes economías africanas, como Sudáfrica, Nigeria, Egipto o Etiopía. En su lugar, los cinco países destacan por sus importantes recursos naturales. Trump ha manifestado interés en estos recursos desde el inicio de su actual administración.
La reunión se produce semanas después de que las autoridades estadounidenses disolvieran la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Declararon el fin de un modelo de “ayuda exterior basado en la caridad”. En su lugar, se enfocarán en asociaciones con naciones que demuestren “capacidad y voluntad de ayudarse a sí mismas”. Esto redefine la relación con el continente, centrándose en intereses mutuos, especialmente los recursos naturales.
A parte del buen inglés, hablaron de intereses económicos y diplomacia selectiva
Liberia reconoció la invitación de Trump. Afirmó que la “cumbre de alto nivel” busca “profundizar los lazos diplomáticos, avanzar en objetivos económicos compartidos y mejorar la cooperación en materia de seguridad”. Esto se da entre Washington y “naciones africanas seleccionadas”. Los líderes africanos, en sus presentaciones, expresaron esperanzas de desarrollo económico. Promocionaron además los abundantes recursos naturales de sus países, sobre todo los minerales raros codiciados por Trump.
Liberia posee manganeso y oro. Gabón es rico en petróleo, manganeso, uranio, mineral de hierro, oro y tierras raras. Guinea Bissau cuenta con fosfatos, bauxita, petróleo, gas y oro. Mauritania posee mineral de hierro, oro, cobre, petróleo, gas natural y elementos de tierras raras. Senegal destaca en oro, fosfatos, mineral de hierro y minerales de tierras raras, además de yacimientos de petróleo y gas. El presidente de Senegal, Bassirou Diomaye Faye, sugirió que su país también ofrece oportunidades de inversión en turismo, incluyendo un campo de golf, como parte de la oferta de recursos naturales.









