Por Agenda QR
A pesar de la prohibición de venta de comida chatarra en las escuelas, esta práctica sigue vigente en Cancún, donde los estudiantes acceden a productos dañinos para la salud. Se estima que cerca de 100 ambulantes operan en las cercanías de las instituciones educativas. En la primaria “Chetumal”, situada en la Región 225, un vendedor ambulante llega cada día con su triciclo lleno de botanas, dulces y frituras. Estos productos, que contienen altos niveles de azúcares, grasas y sodio, son fácilmente accesibles para los niños al salir de clases.
Escenas similares se repiten en muchas otras escuelas de Cancún. Los menores encuentran en estos vendedores un reemplazo a las comidas saludables que las cooperativas ya no pueden ofrecer. Esta realidad plantea serias preocupaciones sobre la salud de los estudiantes.
Acciones insuficientes de las autoridades
Desde la implementación del programa federal “Vida Saludable” en marzo, se han llevado a cabo operativos para retirar a los vendedores ambulantes de las cercanías escolares. José Gamaliel Canto Cambranis, director de la Dirección de Comercio en la Vía Pública, informó que, hasta ahora, han atendido 20 escuelas a solicitud de sus directivas.
A pesar de haber retirado a cerca de 100 ambulantes, la presencia de triciclos y puestos de comida chatarra sigue siendo común durante la hora de salida. Las acciones de las autoridades parecen no ser suficientes para erradicar esta problemática.
“A falta de pan…”. Papas fritas de plátano verde. Aquí una receta que te dejará loco. (@BlackSkyPty). pic.twitter.com/8XhupGVljV
— ANTONIO SANCHEZ 2. (cuenta alterna) (@ANTONIOADCRUCEM) June 1, 2024
Riesgos para la salud infantil
La disponibilidad continua de comida chatarra en las afueras de las escuelas representa un grave riesgo para la salud de los niños. Los altos contenidos de azúcares y grasas pueden contribuir significativamente a la obesidad y otros problemas de salud a largo plazo.
La Secretaría de Educación Pública ha establecido estas prohibiciones con el objetivo de fomentar hábitos alimenticios más saludables. Sin embargo, el incumplimiento por parte de los vendedores ambulantes desafía estos esfuerzos, poniendo en riesgo la salud de los estudiantes.
Perspectivas para el futuro
La persistente venta de comida chatarra en las cercanías de las escuelas sigue siendo un reto para las autoridades. Se requiere un compromiso más sólido para hacer cumplir las regulaciones y proteger la salud de los estudiantes.
Además, la comunidad escolar y los padres de familia deben involucrarse en la promoción de opciones alimenticias más saludables. Este esfuerzo conjunto puede ser crucial para lograr un cambio positivo en los hábitos alimenticios de los niños.









