La red familiar operaba desde la frontera para alimentar el tráfico de drogas en California
California, EUA. El Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó este martes la detención de cuatro individuos señalados de operar una estructura criminal familiar con nexos directos al Cártel de Sinaloa. La red, que operaba principalmente en el sur de California, es acusada de coordinar el tráfico de sustancias ilícitas y armamento de alto poder hacia territorio estadounidense. De acuerdo con el reporte oficial, tres de los implicados son de nacionalidad mexicana y se encontraban en situación migratoria irregular al momento de su captura. Por consiguiente, las autoridades federales han asestado un golpe significativo a la logística de distribución del tráfico de drogas en California.
Actions like this against the Sinaloa Cartel reaffirm the commitment of the Administration of @POTUS @realDonaldTrump to end the scourge of synthetic drugs and stop the flow of illegal firearms. They also make clear that criminals will be held accountable and have nowhere to… https://t.co/WqaVOdlvOe
— Embajador Ronald Johnson (@USAmbMex) April 14, 2026
Estructura y miembros de la red
La organización estaba conformada por los hermanos José Luis Salazar-Cruz, de 44 años; Alfonso Salazar, de 46; y Jorge Humberto Salazar, de 43; además de José Manuel Salazar, de 22 años, hijo de uno de los implicados. Un quinto colaborador, identificado como José Ángel López Paniagua, logró evadir el operativo y actualmente es considerado prófugo de la justicia. Según las indagatorias, este grupo utilizaba aplicaciones de mensajería encriptada para gestionar la venta de metanfetamina y fentanilo en grandes volúmenes. De esta forma, la jerarquía familiar permitía mantener un control hermético sobre las operaciones de tráfico de drogas en California.
Comercio de armas y sustancias prohibidas
La acusación federal, que consta de 29 cargos, resalta no solo la distribución de narcóticos, sino también el comercio ilegal de “armas fantasma”, las cuales carecen de número de serie y son prácticamente rastreables. Las autoridades de la ATF y la DEA documentaron ventas de rifles de fabricación artesanal y pistolas Glock que suministraban junto con los cargamentos de estupefacientes. Se estima que la red operó activamente desde inicios de 2024 hasta finales de 2025, estableciendo una ruta de suministro que conectaba directamente con la frontera. Mientras tanto, se investiga el alcance de estas ventas en el mercado negro derivado del tráfico de drogas en California.
Conexión con la frontera mexicana
Las investigaciones técnicas apuntan a que el suministro de los productos provenía de Tijuana y Mexicali, utilizando cruces terrestres para internar la mercancía hacia los Estados Unidos. Uno de los detenidos admitió ante agentes encubiertos que los contactos para obtener la droga estaban vinculados estructuralmente al Cártel de Sinaloa. Debido a la gravedad de los delitos, que incluyen conspiración y posesión de armamento no registrado, los implicados podrían enfrentar sentencias que van desde los 10 años hasta la cadena perpetua. En consecuencia, el operativo binacional reafirma la prioridad de las agencias de seguridad para desarticular el tráfico de drogas en California.









