Cancún, Quintana Roo.— Los restaurantes frente a las playas de Puerto Juárez están sufriendo un golpe significativo. La afluencia de comensales ha disminuido drásticamente. Esta baja en las ventas por sargazo se atribuye a los recurrentes recales de la alga en sus costas. La situación es preocupante, incluso para una temporada que usualmente es de menor demanda turística en la región.
Múltiples factores de afectación
Meseros de estos centros de consumo reportan una menor afluencia de clientes. Los malos olores que genera el sargazo, una vez estancado en las playas, son un factor principal. A esta problemática se suman los insectos. Estos son atraídos por la alga cuando comienza a descomponerse bajo el sol.
La espesa mancha café del sargazo es una constante. Se extiende a lo largo de toda la franja de arena. Abarca desde el inicio de la zona de barcos pesqueros hasta el acceso a Playa del Niño.
Sin solución a la vista
El problema ya ha sido planteado a la delegación de Puerto Juárez. Sin embargo, los comercios locales no han visto una solución efectiva hasta ahora. La falta de acciones concretas agrava la ya preocupante situación.
La disminución de las ventas por sargazo impacta directamente la economía local. Esto afecta tanto a los dueños de los restaurantes como a sus empleados. La urgencia de una intervención es innegable.
El sargazo: una amenaza constante
El sargazo representa una amenaza constante para las playas de Quintana Roo. Su arribo masivo no solo altera el paisaje costero. También genera problemas de salud pública por los olores y los insectos.
La disminución en las ventas por sargazo en Puerto Juárez es un claro ejemplo. Demuestra el impacto económico directo sobre los negocios dependientes del turismo de playa.









