Los hipopótamos de Pablo Escobar comenzaron su viaje hacia el santuario Vantara para evitar ser sacrificados en Colombia
Colombia. Este martes 28 de abril de 2026, se ha puesto en marcha un operativo internacional de gran envergadura para realizar el traslado de 80 ejemplares de los hipopótamos de Pablo Escobar hacia el santuario Vantara, ubicado en el estado de Gujarat, India. Esta decisión marca el fin de más de dos años de negociaciones encabezadas por la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM), logrando que el gobierno de Colombia finalmente aceptara una salida ética frente a la sobrepoblación de esta especie invasora. El acuerdo permite cancelar la orden de eutanasia que pesaba sobre estos animales, los cuales se originaron a partir de cuatro ejemplares que el narcotraficante importó a su Hacienda Nápoles durante la década de los ochenta.
¡No serán sacrificados!
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) April 28, 2026
Inició el traslado de 80 hipopótamos desde el Magdalena Medio, en Colombia, hacia el santuario Vantara, en India.
Tras años de negociaciones, la operación busca reducir el impacto ambiental en la región y evitar medidas letales contra esta población.
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Rescate y logística
La iniciativa de salvamento la impulsó el empresario indio Anant Ambani, hijo del magnate Mukesh Ambani, quien ofreció absorber la totalidad de los costos para garantizar una reubicación segura y científicamente dirigida. El plan detallado presentado a las autoridades colombianas contempla la captura de los animales bajo estricta supervisión veterinaria y su transporte transoceánico hacia un entorno diseñado específicamente para sus necesidades biológicas. Por consiguiente, el envío de los hipopótamos de Pablo Escobar busca resolver el dilema ambiental en la cuenca del río Magdalena, donde la población actual supera los 200 individuos y amenazaba con expandirse hasta los 500 ejemplares para el año 2030 si no se tomaban medidas drásticas de control.
Impacto en ecosistemas
Expertos ambientales han advertido que estos grandes mamíferos representan un riesgo crítico para la biodiversidad de la nación sudamericana, ya que su comportamiento territorial y sus desechos alteran los ecosistemas acuáticos nativos. Asimismo, se han registrado ataques a pescadores locales, lo que incrementó la presión social para ejecutar un sacrificio masivo de los especímenes. No obstante, mediante la intervención de Ernesto Zazueta, presidente de AZCARM, se logró reabrir el diálogo para evitar su muerte; de esta forma, los hipopótamos de Pablo Escobar encontrarán un refugio permanente en Vantara, un centro que ya alberga a cientos de elefantes, grandes felinos y cocodrilos en una infraestructura de conservación de clase mundial.
Desafíos y futuro
A pesar de que hace apenas dos semanas el Ministerio de Ambiente colombiano señalaba posibles mutaciones genéticas por endogamia como un obstáculo para su exportación, la propuesta de Ambani prevaleció como la alternativa más humana. Esta maniobra logística no solo protege la vida de los 80 animales destinados al sacrificio, sino que también alivia la carga financiera que representaba para Colombia su esterilización o contención. En consecuencia, el inicio de este viaje hacia Asia el día de hoy cierra un capítulo polémico de la historia natural colombiana. Mientras tanto, los grupos animalistas celebran que los hipopótamos de Pablo Escobar dejen de ser vistos exclusivamente como una amenaza para ser tratados como seres bajo protección científica internacional.









