Claudia Sheinbaum responde a Trump: el T-MEC es vital para competir con China y beneficia a empresarios de EU. Conoce la defensa del tratado.
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AgendaQR informa que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, emitió una respuesta firme ante las recientes críticas hacia el acuerdo comercial del norte. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria calificó al tratado como una herramienta indispensable para la prosperidad regional. Esta reacción surge luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, tildara al pacto de “irrelevante” durante un evento con trabajadores automotrices. No obstante, Sheinbaum sostuvo que la integración económica entre ambas naciones es tan profunda que resulta prácticamente imposible de romper sin dañar a ambos países.
Los empresarios estadounidenses como aliados del tratado
La presidenta argumentó que los principales defensores del acuerdo no son solo los mexicanos, sino los propios inversionistas de la nación vecina. Según sus palabras, los empresarios de Estados Unidos valoran el tratado porque poseen muchísimas plantas de producción instaladas en territorio mexicano. Esta infraestructura forma parte de cadenas de suministro globales que permiten a las compañías norteamericanas mantener costos competitivos. Por consiguiente, la mandataria aseguró que existe una confianza sólida en el país que trasciende los discursos políticos de campaña o coyuntura.
El impacto real en el empleo binacional
Uno de los puntos más destacados de la defensa del T-MEC ante Trump fue la presentación de datos sobre el mercado laboral. Sheinbaum desmintió la narrativa de que el tratado solo traslada puestos de trabajo hacia el sur de la frontera común. Citó estudios que demuestran que, por cada empleo generado en México bajo este marco, se crean tres vacantes en Estados Unidos. De esta manera, la integración no resta oportunidades al trabajador estadounidense, sino que multiplica la actividad económica en toda la región norte de nuestro continente.
Estrategia geopolítica frente al ascenso de China
La mandataria introdujo un razonamiento geoestratégico de gran calado al vincular el tratado con la competencia económica global. Afirmó que hoy le importa mucho a Estados Unidos el desarrollo tecnológico y productivo que ha mostrado China en años recientes. En este contexto, Sheinbaum recalcó que es mucho mejor mantenerse como un bloque sólido en América del Norte que intentar competir en solitario. Mantener la unidad comercial permite que las tres naciones socias enfrenten los desafíos del mercado asiático con una fuerza productiva mucho más formidable y organizada.
Confianza en la revisión de julio de 2026
A pesar de la retórica proteccionista de la Casa Blanca, la jefa del Ejecutivo mexicano proyectó una visión pragmática sobre el futuro. Recordó que el tratado tiene prevista una revisión formal que debe concluir el 1 de julio de 2026. Sheinbaum descartó hablar de un escenario donde el acuerdo desaparezca, pues está convencida de que la relación comercial continuará vigente. Incluso si existen desacuerdos específicos en sectores como el automotriz, la mandataria se mostró dispuesta a buscar modificaciones que permitan seguir avanzando juntos.
Diálogo y soberanía en la agenda bilateral
Finalmente, la presidenta reiteró que su gobierno mantendrá una comunicación permanente con Washington para fortalecer el diálogo sin subordinación alguna. Subrayó que, aunque se busquen acuerdos beneficiosos, la soberanía de México y su integridad territorial no serán objeto de ninguna negociación. Usted debe saber que la administración federal ya prepara a sus equipos técnicos para las mesas de trabajo que iniciarán formalmente este año. La meta es garantizar que el flujo de exportaciones mexicanas, que representa la mayor parte del PIB nacional, se mantenga estable y protegido.
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