Manifestantes se preparan para la marcha “No Kings” contra la erosión democrática en EE. UU. Protesta masiva en 2,500 ciudades busca frenar la concentración de poder.
Estados Unidos. Más de dos millones de personas en 2,500 ciudades de Estados Unidos planean salir a las calles este sábado 18 de octubre para participar en la segunda edición de la masiva marcha denominada “No Kings”. Los organizadores han catalogado este evento como un trascendental movimiento ciudadano que busca poner un freno a lo que denominan un proceso de concentración autoritaria del poder, el cual, según su perspectiva, es impulsado por el presidente Donald Trump y sus aliados en el Partido Republicano. La magnitud de la convocatoria la perfila como una de las protestas más grandes en la historia del país, demostrando la preocupación ante la erosión democrática en EE. UU.
Schools Matter: NO KINGS MARCH, Saturday October 18 https://t.co/4tDJCId61R pic.twitter.com/EGOUgCTAcQ
— Coopmike48 (we/us) (@coopmike48) October 12, 2025
Defensa colectiva de la democracia
La protesta es vista por amplios sectores de ciudadanos estadounidenses como un legítimo acto de resistencia pacífica frente a lo que denuncian como una acelerada erosión democrática en EE. UU. Uno de los lemas centrales que articula la convocatoria es “América no pertenece a reyes, pertenece al pueblo”, por consiguiente, han logrado congregar a sindicatos, organizaciones civiles, líderes progresistas y representantes del Partido Demócrata. La coalición organizadora insiste firmemente en que esta movilización no es solamente una manifestación directa contra el gobierno actual, sino, además, una defensa colectiva e imprescindible de los principios fundamentales de la democracia.
Reacción de la Casa Blanca
En contraste con la visión de los manifestantes, la Casa Blanca ha descalificado enérgicamente la protesta, describiéndola como una simple “demostración de odio” dirigida contra la Administración y también como una “obstrucción demócrata” en el contexto del cierre federal. Por su parte, el presidente Donald Trump ya había dirigido sus críticas al líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, durante una entrevista emitida el pasado viernes en Fox News. El mandatario acusó a Schumer de no poseer otra agenda relevante más que “hacer ruido” ante la presión interna que enfrenta su partido, afirmando que “todo el mundo le está dando palos” al líder demócrata, minimizando así la relevancia de los señalamientos sobre la erosión democrática en EE. UU.









