Ghislaine Maxwell compareció vía remota desde su celda en Florida, manteniendo su postura de no declarar en el Congreso sin beneficios legales
Washington, EUA. La antigua colaboradora del financiero Jeffrey Epstein, Ghislaine Maxwell, optó este lunes por invocar la protección constitucional para evitar emitir declaraciones ante el Congreso de los Estados Unidos. Durante una sesión gestionada por el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, la mujer decidió no declarar en el Congreso estadounidense, frustrando así las expectativas de los legisladores que buscaban esclarecer los mecanismos de explotación vigentes durante años. Esta determinación legal fue comunicada previamente por su equipo de defensa, quienes argumentaron que su clienta no respondería a los cuestionamientos planteados sobre su participación en actividades ilícitas del pasado.
Comparecencia desde prisión
La intervención de Maxwell ocurrió de manera remota mediante una plataforma de videoconferencia desde el centro penitenciario federal ubicado en Tallahassee, Florida, donde actualmente purga una sentencia. Cabe recordar que ella enfrenta una condena de 20 años de prisión culpable de facilitar y participar activamente en la red de tráfico sexual orquestada por su ex pareja. No obstante, al no declarar en el Congreso de forma abierta, se ha clausurado temporalmente una de las rutas de investigación más prometedoras que el Poder Legislativo intentaba consolidar para desarticular la estructura de corrupción vinculada al magnate fallecido.
Estrategia por indulto
El representante legal de la procesada manifestó que ella mantendría su disposición de testificar sin restricciones únicamente si se le garantiza un indulto presidencial, facultad que recae exclusivamente en Donald Trump. Por consiguiente, los representantes del Partido Demócrata señalaron que esta actitud desafiante constituye una táctica mediática diseñada para atraer la atención del ejecutivo y asegurar su libertad anticipada. Mientras tanto, el mandatario manifestó una oposición tajante ante dicha posibilidad, mientras Maxwell insiste en no declarar en el Congreso hasta que sus demandas de clemencia se atiendan formalmente por las autoridades competentes.









