La trágica pérdida de una niña de cinco años en Sonora pone en evidencia el riesgo de desabasto en zonas endémicas
Hermosillo, Sonora. La Representación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Sonora lamentó el trágico deceso de una niña de cinco años ocurrido el pasado 20 de octubre en el Hospital de Ginecopediatría (HGP) en Hermosillo. La menor fue trasladada al centro médico después de sufrir la picadura de un alacrán en su escuela, según el testimonio brindado por la directora del Jardín de Niños que la acompañó; por consiguiente, la niña ingresó a la sala de urgencias a las 12:23 del día para recibir atención especializada. La propia institución reconoció, mediante una tarjeta informativa, que el HGP no contaba con el suero antialacrán en el preciso momento de su recepción, lo cual constituye una grave omisión en un área de riesgo.
IMSS Sonora informa respecto a la atención brindada a una menor con picadura de alacrán en el Hospital de Ginecopediatría de Hermosillo. pic.twitter.com/Jecd9QMnub
— IMSS Sonora (@IMSSSONORA) October 24, 2025
Desabasto de antídoto
El personal del hospital actuó rápidamente, logrando ingresar a la paciente al Área de Choque a las 12:25 horas para su inmediata canalización y posterior intubación, un protocolo crucial para tratar la emergencia. Sin embargo, la carencia del suero antialacrán al inicio de la atención marcó una diferencia crítica en el tiempo de respuesta, a pesar de que la medicina se consiguió a la brevedad. El IMSS explicó que las dosis estaban programadas para surtirse el viernes 17 de octubre, pero las aplicaron en su totalidad durante el fin de semana por otros casos de picaduras. Asimismo, el siguiente envío de antídotos estaba pactado para su entrega hasta el martes 21 del presente mes, lo cual expuso la vulnerabilidad del inventario.
Esfuerzos tardíos por la niña
A las 13:08 horas, le suministraron dos viales de suero antialacrán, transcurridos más de cuarenta minutos desde su ingreso, un lapso vital en este tipo de intoxicaciones. A pesar de la aplicación del antídoto y de los máximos esfuerzos realizados por el cuerpo médico y de enfermería, la niña sufrió dos paros cardiorrespiratorios consecutivos, lamentablemente. En consecuencia, y al no ser posible la reanimación, el personal declaró su fallecimiento a las 13:45 horas, solo una hora y veintidós minutos después de su llegada al hospital.
La Representación del IMSS en Sonora expresó su profundo pesar y sus sentidas condolencias a los familiares y seres queridos de la menor que perdiera la vida. Este doloroso suceso pone en relieve la necesidad de revisar y fortalecer los protocolos de suministro de insumos médicos de emergencia, garantizando que el suero antialacrán esté siempre disponible en cantidad suficiente. La trágica muerte de la niña sin suero en el hospital subraya la urgencia de mantener inventarios robustos contra estos incidentes de salud pública.









